jueves, 4 de enero de 2024

"ANOXIA". MIGUEL ÁNGEL HERNÁNDEZ

       Siempre he sido muy seguidor de la editorial Anagrama y sin conocer autor ni obra me llamó la sinopsis de este libro, que he leído con interés. Del autor no conocía nada, pero estaré atento a sus próximas novedades. 

       El tema del libro no puede ser en un principio más anodino. El vacío existencial de una viuda, Dolores, y su encuentro con un abuelo con un cierto halo de misterio que la introducirá en el extraño mundo de la fotografía mortuoria. Así, se establece una relación de pupilaje entre el abuelo, Clemente Artés, venido de Francia a un pueblo del Mar Menor en Murcia, y la dolorida Dolores, el nombre parece que viene como anillo al dedo. La aflicción de Dolores procede de una especie de culpa que se ha instalado en ella tras el accidente en moto de su marido y fallecimiento, pues, de alguna manera, ella siente que esa moto fue una escapada hacia adelante de este de la vida rutinaria y estancada en la que se encontraba en la casa. La dejadez del matrimonio y una vida dedicada al cuidado del hijo y, más tarde, del padre enfermo rompieron lo que hubo de bello en el matrimonio.  El marido es una presencia constante y ominosa en el relato.

      En la novela la fotografía se convierte en un topos recurrente y fundamental. El manejo del autor en los contenidos relacionados con la imagen, ya sea desde una perspectiva técnica, ya sea desde una visión filosófica o artística, es indiscutible. A veces, incluso, en la parte técnica nos resulta algo metido con calzador en el argumento, aunque sean conocimientos interesantes. La imagen tiene sin duda una funcionalidad, un interés más allá de lo puramente estético. En la fotografía mortuoria, extrañamente, tiene un efecto balsámico de condensación amorosa en las familias. Aunque este sentimiento se explica que, por el morbo añadido en la época contemporánea a la muerte, es residual y muy escaso. En el resto de su fotografía, que en una catarsis evolutiva de desahogo se va produciendo en Dolores, la función es más social y de testigo de los desastres cercanos. En este sentido, es necesario decir que la obra se da en un contexto histórico muy concreto, el de la tragedia producida en el Mar Menor, con una ingente cantidad de peces muertos, y también las riadas que se produjeron por esa época en la zona. La anoxia (falta de oxígeno) a la que se refiere el título es la que tienen los miles de peces en las orillas. Una anoxia que, cómo no, se puede leer en clave metafórica en su relación con el personaje principal de esta novela. El libro, así, de un modo tangencial nos habla de las tragedias ambientales, tan recurrentes en nuestros tiempos.

      Asistimos también al despertar sexual de Dolores después de diez años de la muerte del marido. Conoce a un guaperas que le presenta su amiga una noche que sale y al que le unirá su interés por la fotografía mortuoria. Pero la relación le saldrá rana. Pues el interés de Alfonso que así se llama el personaje, será espurio, tanto en lo que se refiere a ella como en lo referente a la fotografía.

    Nos centramos en el personaje de Clemente Arlés, el más literario, fuente de continuo misterio, pues por momentos la novela no deja de ser una investigación de Dolores sobre Clemente. Y esta bien de modo casual, bien buscado, va descubriendo realidades que complejizan al personaje y lo dotan de ambigüedad moral. El viejo elegante y cascado tiene secretos y asuntos sin resolver. La mala relación con el hijo, con el que no se habla está relacionada con la fotografía de los inquietos. Estos inquietos son el punto morboso de la novela y su incidencia en la misma será muy importante en la evolución de la relación entre Dolores y Clemente.

     Por último, la novela trasciende el dolor en el que nos vemos inmersos y el duelo interno, cargado de culpa de Dolores, se ve mitigado poco a poco con el progresivo perdón que la protagonista se hace a sí misma.     

    Y por mi parte nada más que decir, saludos del Criticón Lector.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

"LA LLAMADA DE LO SALVAJE". JACK LONDON

     Clásico de aventuras que pese al tiempo no pasa de moda, esta novela de Jack London nos introduce de lleno en las vicisitudes de Buck, un perro mezcla de San Bernardo y Pastor escocés, que en un peregrinar de sufrimiento y aprendizaje desde las civilizadas tierras del sur al salvaje oeste arriba al origen, a la vida salvaje de la que proceden los perros. Y es que desde muy pronto Buck siente esa llamada en su interior, una llamada en forma de sueños, onírica y muy bien narrada teniendo en cuenta que el punto de vista se coloca en el animal.

     Es una novela que se lee muy fácil, sin restar un ápice a la calidad literaria, con pasajes de acción muy bien tratada, con escenas descriptivas de gran belleza y que, en definitiva, nos acerca al contexto descrito con precisión de orfebre. Pese a lo que pueda parecer en una novela sin grandes pretensiones su característica principal es cómo logra meternos de lleno en las duras tierras y en los sacrificios constantes y prolongados de los sufridos perros.

    El itinerario vital de Buck viene conformado por el conjunto de dueños que tiene hasta alcanzar la libertad. Así, pasa de la vida confortable y comodona en las zonas del sur con un juez a la vida dura y fatigosa como perro de trineos para correos postales, secuestrado y enseñado a obedecer a los hombres con palos. Buck aprende rápido y acaba disfrutando la vida energética de tirador de trineos, entrando de lleno en la lucha por el liderazgo de la jauría. Tras terminar su trabajo con los correos postales es adquirido por unos ignorantes buscadores de oro que desconocen por completo las reglas de la vida en el norte, inexpertos y temerarios, Buck se salva del hambre y los palos gracias a la ayuda de Thorton, el único dueño por el que sentirá verdadero amor, un amor lleno de pasión. Tras perder a Thorton, Buck se siente libre de los escasos hilos que le unen al mundo civilizado de los hombres y acude al mundo salvaje, convertido en un líder de una manada de lobos.

    Se han hecho películas de este libro y realmente suavizan la dura vida de Buck y de los perros en estas latitudes y estos tiempos de buscadores de oro.

    En conclusión, un gran libro, muy recomendable y que se lee de manera muy agradable pese a que a veces sientas dolor en las piernas y frío en los tuétanos. 

Saludos cordiales. El Criticón Lector.

jueves, 14 de diciembre de 2023

" UNA VOZ EN LA NOCHE". ANDREA CAMILLERI

     Una nueva novela del comisario Montalbano del gran Andrea Camilleri en la que sabemos que nos vamos a encontrar el mismo molde y, por supuesto, igual entretenimiento. Tenemos el contingente habitual de personajes con relaciones idénticas y una trama de investigación con mucho diálogo y acción.

    En este caso la trama nos introduce de lleno en el mundo de la mafia local mezclada con la corrupción política. Montalbano investiga un caso que se fracciona en dos una vez que se sigue adelante con él. De un robo a un supermercado con suicidio posterior (suicidio que tendrá su evolución en la consideración del mismo) se pasa a una muerte violenta de una joven ennoviada con el hijo de un político.

    Camilleri, como siempre, riega su historia con altas dosis de humor. Siempre es un gusto leer las conversaciones de Montalbano con Catarella, siempre basadas en equívocos lingüísticos o los enfados del Comisario con la matemática eficiencia del inspector Fazio. También destacan la agilidad de los diálogos entre los personajes. La solución de los casos suele ser algo básica pero no es Camilleri amigo de la complejidad o el examen pormenorizado de la sociedad.

     Observamos a un Montalbano veterano, más baqueteado, que utiliza métodos alternativos a los legales para solucionar este caso. También se atisban problemas con Livia, su pareja, pues hay una cierta lejanía en sus conversaciones y algo de hartazgo.

   En definitiva, nos encontramos con una novela muy fácil de leer, sin grandes complicaciones a la que se acude siempre como se acude en las comidas a la cocacola o el vino de la casa.

Y nada más. Saludos del Criticón Lector.

    

lunes, 4 de diciembre de 2023

"LA DESCONOCIDA". ROSA MONTERO Y OLIVIER TRUC

     Colaboración entre dos grandes autores de la novela policiaca  en la que mano a mano escriben una novela clásica de género. Realmente lo que hacen es escribir un capítulo cada uno en sucesión. La colaboración entre escritores se manifiesta igualmente entre los protagonistas de la novela un policía francés y una española, a pesar de la desconfianza de ambos. Al ser una novela de reducidas dimensiones y claramente concebida como experimento o artefacto de divertimento y consumo rápido, los personajes no están especialmente desarrollados y la trama es, y esto es desde luego mi impresión, bastante previsible.

    En general, el argumento nos transporta a una trama relacionada con las mafias y redes de proxenetismo y la trata de blancas. El misterio envuelve a la chica que se convierte en el centro de la investigación, que ha sido encontrada en el puerto de Barcelona, sola y encerrada en un contenedor y que se despierta amnésica pero con extrañas dotes de supervivencia. El personaje de la chica recuerda a muchos que hemos visto en cine.

   En fin, una lectura amena sobre asuntos turbios y narrada al estilo clásico de este tipo de composiciones. No tiene mucho más que contar. 

    Saludos del Criticón Lector.

viernes, 1 de diciembre de 2023

"HIJOS DEL FÚTBOL". GALDER REGUERA

     Llegó a mis manos este libro por pura casualidad y por interés en el título, pues fútbol y literatura son dos de mis grandes intereses. Vi el título en una biblioteca y sin saber nada de libro o autor lo pedí prestado. Y lo cierto es que fue una extraordinaria decisión. Galder Reguera, autor vinculado al Athletic Club de Bilbao en su Fundación, nos escribe una obra difícil de clasificar, pero que se acerca sin duda a la nueva moda de literatura de autoficción  o literatura de memorias. Un ensayo dotado de una sensibilidad extrema y en el que el fútbol se convierte en la excusa para hablar de la vida y de las pasiones vitales.

    Y es que si algo hay que destacar del libro es la sensibilidad con que se nos muestran las relaciones familiares a través del hilo conductor que supone el fútbol. Cómo este pasa de abuelos a nietos y de padres a hijos y los lazos que se crean en función de esa afición o querencia. Las partes del texto en que se reflejan los miedos con respecto al hijo relacionados con sus propias decepciones son el reflejo sutil de lo que los padres muy a menudo sentimos con nuestros hijos. En este sentido, el libro es una oda al deporte del fútbol, pero sobre todo es un canto de amor a la propia familia.

   Particularmente, me he sentido también muy identificado, y esta expresión es la que domina mi lectura del libro permanentemente, con las historias relacionadas con el fútbol de patio, el que se practica en la niñez y en la juventud y que marca una impronta en las personas de modo indeleble. La pasión en el juego de los niños es, sin duda, una de las manifestaciones de la felicidad más vívidas que he sentido. Y Galder Reguera lo muestra con claridad y lucidez.

    El libro, además, está salpicado de numerosas anécdotas vivenciales de todos tipo, de reflexiones de interés y de citas a autores y personajes de proyección de las que se pueden sacar enseñanzas y conclusiones de calado que tienen que ver más con la vida que con el fútbol. 

    Para terminar os dejo con el párrafo en el que se nos dirige al título del libro:

"Los sentimientos que tenemos hacia el balón, todos nosotros, son ambivalentes. Como todo amor, no está exento de momentos de profundo amor y desprecio. Porque lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia. Quienes amamos el fútbol sabemos que, en el fondo, nos domina nuestra pasión. Podemos rebelarnos, pero al final del día volvemos al balón como al calor de la madre. Somos hijos del fútbol".

Un saludo. El Criticón Lector. 


miércoles, 22 de noviembre de 2023

"PERROS AHORCADOS". JOSÉ MARÍA VAZ DE SOTO

     Llevaba tiempo con ganas de leer a José María Vaz de Soto, pues se trata de un autor que es recurrente en los manuales de literatura española que abordan la creación a finales del siglo XX, especialmente sus obras realizadas en los años 70. Llegó a mis manos este libro y sin dilación me puse a leerlo. Lo cierto es que anticipo que sin parecerme una novela malograda, sí que me he tenido la sensación de que se trata de una novela menor o de escaso vuelo.

    La trama se centra en la investigación de un antiguo jefe de policía y un amigo profesor al que embauca para ayudarle y cuenta la historia en primera persona sobre un suicidio en la zona del Andévalo de Huelva del que se tienen sospechas por parte de la familia. Una especie de Holmes y Watson rurales que demuestran inteligencia y mucho amor al arte, pues la investigación está realizada por hacer un favor particular.

    En la novela destaca la forma de descubrir las incoherencias de los discursos de cada uno de los sospechosos pues conforme avanza la trama la idea del suicidio va perdiendo fuerza en favor de un posible homicidio. El diálogo es lo más logrado de la novela, un diálogo fluido, rápido e inteligente con algunas menciones a la realidad del momento histórico concreto de los protagonistas de escaso interés, todo hay que decirlo. Quizá algunas reflexiones de índole filosófica diseminadas en las interacciones sí que tienen algo de más trascendencia. Desde luego, estructuralmente el diálogo se convierte en la base del texto y es, sin duda, el procedimiento elegido para el avance del relato, como suele serlo, por otra parte, en muchas novelas policiacas.

   En cuanto a las reflexiones de índole filosófico casi siempre tienen que ver con la muerte o, mejor dicho, la forma de morir. Con un debate expreso sobre la eutanasia, que se convierte en piedra angular de la novela.

    En la novela la investigación lleva a una segunda trama que de un modo un tanto simplista habla de la homosexualidad y la dificultad de aceptación de la misma en las relaciones paterno-filiales. Con otro suicidio de por medio, por cierto.

     En definitiva, la obra se me queda corta como novela de investigación o policiaca, apunta a temas de calado pero yerra o se queda corta en su disparo, y aunque tiene diálogos curiosos y los personajes, sobre todo el antiguo inspector, tienen una buena caracterización lo cierto es que al finalizar la lectura me deja muy frío.

Y, por mi parte, nada más que decir. El Criticón Lector.

lunes, 20 de noviembre de 2023

"UNA HISTORIA RIDÍCULA". LUIS LANDERO

    De nuevo vuelvo a Landero, a su prosa cervantina y golosa, a sus mundos tragicómicos, a sus personajes entre humanos y ridículos que son trasladados por el autor con un halo compasivo y benevolente. Esta historia es ridícula, claro, el mismo título  nos lo avisa. Pero muy humana y con mucho poso. En ese sentido, en este libro Landero es más Landero que nunca. La novela nos cuenta la historia tragicómica contada en primera persona de un personaje locuaz y muy especial en torno al amor loco y de consecuencias catastróficas que siente al conocer a Pepita y cómo sus relaciones y su mundo todo da un vuelco.

     El personaje, Marcial, es un loco-cuerdo o un cuerdo-loco con opiniones y reflexiones interesantísimas que, aunque a veces pueden parecer boutades intelectuales o neuróticas, tienen un fondo de verdad que pone al lector en jaque y en muchas ocasiones frente a un espejo deformante. En este sentido el relato se ve continuamente cortado por sus digresiones. Aunque como Marcial repite machaconamente "él nunca habla en vano". El personaje tiene además comportamientos obsesivos y muy ridículos que proporcionan humor recurrente y entretenimiento seguro. Sus actos están preñados de verdadero rencor social y un indiscutible clasismo y sensación de superioridad moral que desde luego no nos creemos y esconde un corazón acomplejado y neuroasténico. En su discurso variopinto vemos perlas, sobre todos sus reflexiones sobre el amor y los tipos sociales. Y en su complejo a veces, tristemente, nos vemos reflejados. Pues de un modo instintivo Marcial se sabe inferior ya que por rango social y educativo está en un nivel por debajo a su amada Pepita. Por cierto, las interacciones con Pepita son de lo más gracioso del libro. La discordancia entre personas, la triste búsqueda de afecto y aprobación y la lejanía entre lo pensado y lo realmente ocurrido reflejan en clave humorística una doble, a veces hasta triple por la evolución del pensamiento de Marcial, capa de lectura al texto.

     La novela desde el principio se nos muestra como un caso claro de justificación personal ante el acontecimiento final de deshonra. Un encuentro con la novela picaresca primigenia, el Lazarillo de Tormes, que ya habíamos visto anteriormente en Landero. Ese acontecimiento final es apoteósico y, cómo no, un despropósito de dimensiones épicas. Un esperpento de escena contado con el humor habitual de Landero.

    En definitiva, una obra muy divertida, con momentos digresivos de gran altura en el que te introducen perlas en el discurso extravagante del protagonista, con la prosa ya reconocida de un Landero que se gusta y se autorreferencia y en el que nos mete de lleno en la cabeza de uno de esos personajes tan suyos, hilarante, ridículo, estrambótico y fabulador.



martes, 22 de agosto de 2023

"NOSTROMO". JOSEPH CONRAD

     El título nos lleva a cierta confusión pues al nombrar a uno de los personajes, podría parecer eso mismo una novela de personaje, pero lo cierto es que es una novela espacial, donde certeramente y de modo simbólico se nos muestra la recreación de un topos, un lugar de Centroamérica con sus problemas de naturaleza política y social a finales del siglo XIX y principios del XX.

    A través de diferentes personajes, todos perfilados con precisa maestría, se analiza con detalle la situación problemática de Costaguana. La profundidad de miras y el abigarrado conjunto de personajes, tan humanos, que interactúan, maquinan, sobreviven, desean y aman, nos hacen decir sin ningún rubor que estamos ante un libro imperecedero. Nostromo, el capataz de cargadores, audaz y con un sentido del honor trasnochado, Charles Gould, propietario de la mina de plata, centro neurálgico de Sulaco, provincia occidental de Costaguana, su esposa Doña Emilia, con su compleja carga de soledad, su adorador el tétrico y sacrificado doctor Moningham, Decoud, tan fatuo y tan heroico por amor, el sabio y casi estúpidamente idealista, Don José Avellanos, su hija, la seguidora fiel, el inmigrante garibaldino Giorgio Viola y su familia, sus hijas serán fundamentales en la trágica conclusión del libro. Los torpes y zafios militares golpistas, el débil presidente Ribera. En definitiva, una amalgama de personajes, todos perfectamente definidos, que nos trasladan a la vida y evolución de Sulaco. 

    Por si fuera poco, la maestría de Konrad en las descripciones de los lugares nos hacen estar casi viendo a través de las palabras, este lugar imaginario. 

     Se trata de una novela totalizante de múltiples lecturas, principalmente en clave política, pero también en modo alegórico o incluso como novela de aventuras. Lo irremediable es el poso que deja en el lector pues el aliento trágico que desprende no se nos quitará de encima. En el plano político se observa de un modo complejo la lucha entre civilización y barbarie, pero no al modo maniqueísta que podríamos imaginar pues las consecuencias del avance social que el progreso civilizador llevan al nuevo Sulaco siempre tendrá consecuencias indeseables. Todo tiene su precio. Y la civilización siempre buscará esquilmar, recordemos finales del siglo XIX y principios del XX, la matera prima fundamental del lugar, la plata. La plata infausta y abrasadora que mata y subyuga hasta las almas de los más fuertes.

Un saludo atento, El Criticón Lector.

"NÚMERO DOS". DAVID FOENKINOS

     Escritor de éxito internacional, David Foenkinos hace referencia con este título al protagonista de su peculiar historia. Un niño, Martin Hill, que quedó el penúltimo en el casting de Harry Potter y, por tanto, fue el número dos. El olvidado. El que casi pudo tocar las glorias del éxito, el sueño de las fanfarrias. Las consecuencias psicológicas en este pobre chico rechazado al final del proceso, que se transforman en verdaderas patologías, son el hilo conductor de la novela.

    La novela es sencilla, de vuelo corto en lo formal, de trama fácil, pero toca temas de hondura, pues, al fin, nos habla del verdadero sentido del éxito y del fracaso, del poder redentor del amor y de las jugarretas del azar, que algunos han querido asimilar por su escaso calado a los libros de autoayuda.

     Personalmente, me gusta la red de relaciones con los demás personajes cercanos a Martin. El personaje tragicómico del padre, que desaparece pronto, y nos traslada a la importancia de la pérdida en la vida de un niño. La relación macabra y acosadora con el padrastro, especie de psicópata que se ceba con su debilidad. Y la progresiva evolución de la madre, que de personaje anodino y egoísta va transformándose en ese referente materno que todos necesitamos gracias al poder reparador de la comunicación.

     Por último, un buen capítulo final, que, aunque puede ser catalogado de facilón y casi naif, supone un encuentro para mi gusto original y de algún modo reparador y que, asimismo, casa con la historia contada. El tono general de la historia, las sufridas vivencias del protagonista no son un ejemplo de obra clásica y grandilocuente en el que la potencia del fatum invite a la tragedia, sino que el libro en su libre discurrir sabemos que desembocará en una suerte de catarsis de Martin. Eso lo sabíamos desde la primera página. Que toque temas de hondura como hemos planteado al principio no lo convierte en un libro excesivamente profundo o trascendente. Es desde el principio una lectura amena que nos invita a pensar en las consecuencias de ser el otro. Y en la autopercepción del fracaso. Y observando estas últimas palabras se entiende el porqué algunos emparentan el libro con la autoayuda. No llego yo a tanto, la verdad.

Saludos cordiales. El Criticón Lector.


jueves, 16 de marzo de 2023

"ESCUELA DE ROBINSONES". JULIO VERNE

     Uno de los placeres lectores más infravalorados es el de volver a las lecturas que en la infancia o juventud nos subyugaron. A menudo suele decirse que aquellas lecturas se nos vuelven fútiles, de escaso valor estético o literario y esos mismos comentarios abundan en la decepción de aquello que teníamos idealizado. Confieso que me ha pasado en alguna ocasión, pero generalmente lo que ocurre es que uno se retrotrae como por encantamiento a aquellos años en que cada lectura era un descubrimiento, un hallazgo, y, sobre todas las cosas, una forma de moldear el carácter con el que viajamos por los azarosos caminos de la vida. Entre estas novelas están, cómo no, las de Julio Verne. "Escuela de Robinsones" es una de esas que me quedó por leer en aquellos años de sueños y trementina.

     La lectura de estos libros siempre es agradable. Se trata de una novela de formación o bildungsroman tramposilla mezclada con la aventura pura y dura. El protagonista se ve obligado a aprender tras quedar varado en una isla desierta y a tener que subsistir acompañado del cobarde y ridículo profesor de baile Tartelett. La isla pondrá a prueba su valentía y, sobre todo, su ingenio para solucionar problemas de tipo práctico y capacidad de trabajo para realizar las tareas.

     El problema del libro es que es previsible. Desde el principio imaginamos el desenlace. Su gran acierto es que a pesar de ello es un libro entretenido, repleto de retazos de humor y en el que el contraste entre Tartelett y el joven Gottfrey realzan de manera dialógica las virtudes del aprendizaje. El humor y el ritmo, por otro lado, es otra de las excelencias del libro.

     Lectura gozosa, muy apta para jóvenes, Verne siempre es un acierto para viajar sentado en la butaca. Quizá esta no sea una de sus obras señeras, pero merece la pena perder alguna tarde para disfrutar como observador de las vicisitudes de estos personajes en pleno Océano Pacífico.

     Y nada más. Saludos afectuosos. El Criticón Lector.

viernes, 3 de marzo de 2023

"AUTORRETRATO SIN MÍ". FERNANDO ARAMBURU

   Auténtica joya literaria, de sublime sensibilidad y autoanálisis, más que comentarios merece que sus textos hablen de sí misma. 

"En años jóvenes, acompañado de amigos, profesé la rebeldía. Quizá la profese aún, no estoy seguro, sin sentirme tentado de proclamarme señor del fuego ni empuñar un martillo por la calle. Unas palabras que juzgo sabias, debidas a Camus, detuvieron a tiempo mi mano.

Como todo joven rebelde, movido de inconformismo, también dije que no. Pero luego aprendí que ese es un acto incompleto, con frecuencia nocivo, a menos que un sí le siga de inmediato. La negación continua, el estrago y los gritos de poco valen, si es que valen algo, sin la consiguiente aportación constructiva. Esto asimilado, ya nunca tuve excusa para hacer daño a un semejante. Y cuando fui injusto, lo supe y me dolió.

Agradezco a Albert Camus que me enseñara a amar al hombre por encima de la idea, y a amar la cara del hombre por encima del hombre, y a amar los ojos, la frente, la boca personal del hombre por encima de su cara. Convivo desde entonces con cada uno de los ciudadanos y no con el gentío, con el pobre de la esquina y no con la pobreza, con mis cejas tristes en el espejo y no con el espejo".

"Ser humano es mi vocación, mi tozudez y mi condena. A mí que no me saquen de ser hombre humano porque de otra forma yo no quiero ser. Seré, sabiendo a qué me arriesgo, débil hasta reventar de fuerza. Me agarraré, para no caerme, en medio de la noche a un palo de bondad. Recorreré las calles recogiendo las lágrimas perdidas por la gente.

Te lo debo a ti, Isabel, a cuyo lado, sin que te dieras cuenta, aprendí la compasión".

" Me vino entonces esta propensión a esperar por esperar, a esperar no sé qué ni a quién. Me habitué a alegrarme poco a poco por baratijas como las puestas de sol y esas estúpidas flores al borde del camino. Me tomó esta parsimonia que llena de nada mi cabeza. Se adueñó de mí esta gratitud que me sale de la boca como saliva floja cada vez que veo un pájaro en la rama. Y todo esto me lo tengo merecido por aquel mal paso que di, por aquella infortunada idea de situarme ante la niebla del espejo. Lo recuerdo perfectamente porque ocurrió el día en que perdí la juventud".

" En los vocablos ordenados con mayor o menor pericia por un hombre a quien ni siquiera conozco personalmente, por una mujer que quizá ya no vive, busco porciones de profundidad que procuren espacios nuevos a mi defectuoso entendimiento. Busco un poco de música verbal que me consuele y me emocione. Busco, en fin, aquellas invenciones curiosas, intensas, divertidas, dramáticas, que, ideadas por un escritor de genio y revividas por un lector atento, continúan significando en unas páginas.

Horas gratas, horas de serenidad, que generosamente deparan a un hombre el aliciente de una aventura en su crepúsculo. Una prosa que acierta a fluir con maestría, en la que se aúnan la naturalidad y la perspicacia, la elegancia. Unos versos finos como hilos de cristal que pronuncio con cuidado, en voz baja, para que no se rompan. No se me ocurre con qué mayores dones podría despedirme del día."

Como ven, un libro preñado de lirismo, de bondad, de serena madurez. Un paseo por la vida de sí mismo en tercera persona para alejarse de ese sí mismo que es el extraordinario autor Aramburu. El desdoblamiento como recurso, pero también, por qué no decirlo, como seña de humildad.

Saludos cordiales. El Criticón Lector.

viernes, 30 de septiembre de 2022

"EL ABRAZO DEL MONSTRUO". FÉLIX J. PALMA

     Novela negra escrita con la innegable intención de ser un best sellers, "El abrazo del monstruo" nos introduce en una historia de amor y violencia, del mal contra el bien y, principalmente, de la lucha de un hombre por salvar a su hija y vencer a sus miedos más atávicos.

    El protagonista, escritor de novelas negras, también y con estatus de novelista venido a menos es el héroe de la historia. Un héroe muy humano, llenito de defectos, al que lo salva el amor y que también salva por amor. Como es lógico, como buen héroe tiene su antagonista en un antihéroe que es la encarnación del mal casi absoluta: el monstruo. Un monstruo que traspasa casi de modo sobrenatural las páginas de un libro, "Sangre y ámbar", y se reencarna en la realidad.

     De la novela destacaría su vinculación con lo metaliterario, lo que en una novela negra escrita para el puro entretenimiento tiene una innegable valentía. En la novela se cuentan dos historias, una ambientada en la Barcelona actual y que se centra en el secuestro de la hija del protagonista, y otra que se ambienta en la Barcelona de principios de siglo (y que nos traslada a esa ciudad prodigiosa de Mendoza) que es la recreada por el escritor en su obra. El hecho de que tenga tanta importancia en el argumento esta novela escrita por nuestro protagonista permite que se realicen jugosos, y muy a menudo irónicos y desacralizadores, comentarios sobre el hecho de escribir. Las intersecciones entre ambas historias se manejan desde un punto de vista estructural con solvencia por el autor.

      Al mismo tiempo, se trata de una novela muy cinematográfica. No me extrañaría que, con el presupuesto adecuado, esta novela se llevara al cine porque indiscutiblemente desde su propia génesis se observa esta posibilidad. Las escenas, los diálogos, los giros e incluso la narrativa es, como digo, muy cinematográfica, en numerosos momentos.

     Otro punto interesante es la visión del autor de las relaciones familiares y de amistad. Están plagadas de secretos. Las máscaras se convierten en motivos indispensables para que la trama avance. El descubrimiento del interior del otro supondrá en muchos casos la crisis que generará la catarsis necesaria. En el caso del protagonista, sus miedos escondidos desde la infancia, en el caso de su mujer, secretos no confesados. En el mismo caso, estamos con su hija y con su amigo policía encargado de la investigación. En general, se traslada cierto pesimismo sobre las relaciones que solo con las sinceridad podrán ser salvadas.

     Personalmente, me ha parecido algo largo el texto, aunque la trama avanza muy bien y el deseo de continuar leyendo, de saber más, que suele ser el objetivo principal de estas novelas, está más que logrado.

martes, 30 de agosto de 2022

"PANTALEÓN Y LAS VISITADORAS". MARIO VARGAS LLOSA

     Vargas Llosa y su extraordinaria capacidad para narrar nos traslada a la selva peruana, a la ciudad de Iquitos, para mostrarnos su versatilidad como escritor, adaptándose sin problemas a todo tipo de subgéneros novelísticos. En este caso, tantea la novela de humor o paródica. 

     El capitán Pantaleón Pantoja, protagonista de la historia, es una especie de Quijote que, ante un problema suscitado en un contexto periférico, la selva peruana, intenta deshacer entuertos. La desconexión entre la realidad presentada y la misión a ejecutar crea la situación grotesca que consigue el efecto cómico perseguido en el lector. Y es que el problema que requiere de la intervención del diligente capitán Pantoja es de índole sexual, ya que se producen estragos entre la población femenina  por el excesivo ardor erótico de los destacados en la zona. Achacándolo al clima, los generales mandan a Pantaleón Pantoja para que cree un servicio de visitadoras (putas) que así calme, o al menos sofoque, dicha excitación colectiva. Pese a no desear este destino, el eficiente Pantaleón  en cumplimiento del deber acondiciona y pone en marcha dicho servicio con la intención de que sea secreto y al margen del ejército por cuestiones lógicas de imagen.

     El traslado a Iquitos y la obsesiva personalidad perfeccionista de Pantaleón tendrá consecuencias en su vida familiar, pues los contactos, las habladurías y la dedicación "excesiva"  de este llegarán a oídos de su mujer Pochita, que previamente experimentó el hecho cierto de que el clima, o el ambiente, o lo que quiera que sea en la zona, aflorara en el ánimo del joven capitán el entusiasmo sicalíptico que, precisamente, fue designado a aliviar. Con el paso de los capítulos vemos como el capitán se encapricha de la Brasileña, visitadora de una belleza exótica sin igual que apartará a Pantaleón y que tendrá una importancia capital en la resolución de la novela.

     Paralelamente, a los avances de Pantaleón en la organización del servicio, se nos advierte de la presencia del hermano Francisco, santón exaltado y fanático, que promueve una secta apocalíptica que va crucificando animalitos por doquier. En esta parte de la novela se observa ya el estudio de las masas y el poder catalizador de estos visionarios que expondrá Vargas Llosa en una de sus obras maestras: "La guerra del fin del mundo".

     Con el paso de los capítulos vamos observando como el servicio está destinado a morir de éxito. Con un barco, un avión y numerosos recursos humanos y de todo tipo es imposible que pase desapercibido. En el momento en el que por circunstancias de argumento se desvela la verdad (conocida por todos), es el fin de tan exitoso servicio.

     La narrativa ofrecida por Vargas Llosa en esta novela de 1973 mantiene los experimentos estéticos tan habituales en los autores del boom en sus primeras novelas. Una narrativa variada, heterogénea, en donde se plasman partes militares de aséptica mirada que chocan con el objetivo a realizar (los cálculos logísticos de Pantaleón ante la misión son, en ese sentido, desternillantes) , conversaciones múltiples que se mezclan sin solución de continuidad con singulares efectos estético-humorísticos como el que muestra las expectativas de la familia para el nuevo destino y las intenciones del alto mando con Panta, programas radiofónicos de rimbombantes resonancias y exageradas modulaciones, pesadillas en las que la narración onírica y surrealista juega su papel desvelador (genial la pesadilla de las almorranas), cartas en las que, de modo indirecto, nos enteramos de cómo evoluciona el argumento de la novela. En definitiva, un compendio de técnicas narrativas en las que Vargas Llosa nos muestra su competencia en el oficio de ser escritor.

     En conclusión, se trata de una novela muy bien hecha, de un escritor que, como mínimo, siempre es sólido, con una clara intención paródica en donde ejército y falsa religión salen muy mal parados. Y, desde luego, es una novela muy entretenida de leer.

     Un saludo del Criticón Lector.

viernes, 8 de julio de 2022

"EL INMORALISTA". ANDRÉ GIDE

     Esta pequeña obra del Nobel francés contiene en sus páginas grandes dilemas. Gide es un autor escasamente leído en la actualidad y, sin embargo, en sus textos encontramos una inmensa modernidad. La historia que se nos cuenta en "El inmoralista", título que ya se reconoce abiertamente como de ir a contracorriente, es la historia de una transformación y sus consecuencias. Michel, protagonista absoluto del relato, anodino y burgués especialista en estudios filológicos, verá cómo un acontecimiento vital lo transformará de hombre pasivo a hombre activo, de hombre de libros a hombre de vida con connotaciones claramente nietscheanas. Y es que en el camino trazado dirigido a la normalidad burguesa del momento, de hombre bien posicionado, Michel, tras casarse con Marceline, sufre una enfermedad que le provocará una crisis ante el encuentro cercano con la muerte. 

      En su viaje de novios será cuando enferme y desde ese momento la vida de Michel será un continuo peregrinar que más parece una búsqueda de sí mismo o una huida, lo que en este caso viene a ser lo mismo. Así, nos encontramos ante el ejemplo típico de viaje exterior provocado por un prurito interno al que nuestro protagonista quiere dar rienda suelta. Es en este viaje donde vemos realmente su necesidad de experiencias de vida, algunas cercanas al lumpen, otras a la naturaleza, otras al autoconocimiento sensitivo, también, y es este uno de los puntos más polémicos del libro al reconocimiento de la homosexualidad mediante un homoerotismo cercano a lo pedófilo. Un viaje que pasará por Túnez y Argelia, Italia, Normandía, París, Suiza para acabar de nuevo en África. En este camino observamos sutiles disquisiciones sobre la necesidad de la máscara, sobre todo con su mujer Marceline, a la que intenta esconder su cambio interior pues la quiere, dada su gran bondad y con la que en una sola ocasión llega a la felicidad completa, felicidad conjunta que en vano intenta recuperar.

    El libro toca numerosos temas de calado. Particularmente, me atrae el relacionado con la desafección hacia los bienes materiales. Así, el protagonista para llegar a su nueva condición de hombre al margen se va despojando de sus cuantiosos bienes materiales, la futilidad de los mismos en su nuevo camino podría entenderse como una crítica a los valores burgueses conservadores y tradicionales, pero esta novela no es una novela simple y sencilla en sus términos, no es una novela de tesis que dé respuestas firmes y la indigencia final del protagonista no está vista como una liberación absolutamente sanadora. De hecho, la motivación que aparece en la novela para escribirse, una misiva de un amigo de la juventud de Michel, es la necesidad de este de justificar sus acciones mediante el relato de su historia y de expiar sus culpas. Porque por el camino de transformación Michel dejará cadáveres.

     La parte de la novela más disfrutable es aquella en la que se muestran los diálogos con Menalque, trasunto transparente de Óscar Wilde. Sus ingeniosas intervenciones en los pasajes dialogados sirven, de algún modo, a Michel para abonarle el camino a seguir. Aclaran el tráfago interior en el que se encuentra. Si tenemos una imagen de Wilde provocadora e ingeniosa, esta novela nos la refuerza sin duda.

    Pese a ser tremendamente moderna en su contenido, provocador desde luego, pues ya desde el propio título desafía a la moral de los biempensantes, desde el punto de vista formal, es una novela bastante clásica y con un estilo depurado y muy preciso.

Y por mi parte, nada más. Un saludo del Criticón Lector.


lunes, 6 de junio de 2022

"NUNCA PASA NADA" JOSÉ OVEJERO

     José Ovejero propone en esta novela una indagación hacia el interior de las familias y las situaciones en apariencia normales, un ejercicio de buceo en la vida cotidiana de una familia formada por una padre, una madre y una hija. Una familia biempensante y moderna que se relacionan con los actantes principales que transforman la trama: Olivia, la empleada de hogar migrante, mojigata y miedosa, pero con cierta conciencia moral; Claudio, el alumno superdotado, con tendencias psicopáticas; Y Julián, el encargado de los arreglillos y de ayudas a la familia que bajo su capa servil esconde un verdadero lobo. Todos ellos son fundamentales para el desarrollo y la conclusión de la trama con las consecuencias (¿dramáticas, tragicómicas?) para la familia, centro de la novela.

     La novela nos da una muestra de las diferentes vidas y lo hace desde la visión de cada uno de los personajes, adentrándonos en sus pensamientos. Eso desvela las diferentes categorías de problemas, la disonancia entre los problemas de unos y otros. Perspectivismo, en suma, que ofrece una imagen variada de la realidad y que nos aporta la imagen de unos y otros desde su propia visión, pero sobre todo se desnudan en la visión de los otros, en ocasiones casi podríamos decir que hay un intento de degradación, o al menos de sátira hacia los personajes. 

    Un inicio que aburre a las ovejas, que muestra el diálogo insustancial entre las jóvenes convivientes empleadas de hogar, pero que sirve para mostrar al personaje de Olivia en su intimidad, sus valores, su candidez, da paso a mayores emociones sobre todo cuando aparece el irreverente y amoral Claudio, el alumno superdotado que desvela los secretos y agrede la vida pacífica e insustancial de los protagonistas. En cuanto a la evolución y conclusión de la novela es bastante previsible en algunos asuntos y sorpresiva en otros. La relación Claudio-Nico es desigual y la candidez del segundo se ve que va a ser machacada desde un primer momento; más ambigua y compleja es la relación entre Olivia y Nico en lo que en principio hay una relación de poder, pero que se mueve en terrenos resbaladizos donde hay una balanza entre el abuso de uno y el aprovechar la circunstancia de la otra. El capítulo final protagonizado por Julián, que se revela como lo que verdaderamente es, sorprende.

     La novela se vertebra en su estructura formal sobre diálogos, a menudo insustanciales y que quizá pretenda reflejar el día a día que el título de la obra parece aludir, y pensamientos de los personajes que, sobre todo, sirven para mostrar la diferente visión que se tiene de los personajes, cuando se habla en primera persona y cuando se habla en tercera. En general, es destacable la estampa mostrada de la vida que se supone prototípica, que esconde sus secretos y sus fallas, y en general es conformista e insustancial, así como la dura realidad social de las mujeres que emigran en busca de una vida mejor. Son los ojos de Claudio, con su exagerada forma de encarar la vida, los que desvelan lo que de anodina tiene la vida en estas ciudades dormitorios, vendidas como el paradigma de la felicidad y que, a veces, no son más que el aparcadero de vidas frustradas y deseos insatisfechos.

   Y nada más. Un saludo atento del Criticón Lector.

viernes, 6 de mayo de 2022

"EL GATOPARDO" TOMASI DE LAMPEDUSA

     Si entrelazaran sus almas la inteligencia y la sensibilidad sus frutos darían obras como " El gatopardo". Prodigiosa novela, obra maestra sin reticencias, que aúna pureza literaria, altura de miras y un contenido profundo y complejo, "El gatopardo", escrita y editada en los años cincuenta de la pasada centuria y llevada al cine por Visconti en los sesenta, muestra una época de transición. Aborda el cambio de un mundo en decadencia, el de la nobleza, a otro pujante, el de la burguesía que se hará con el poder y los medios. A la vez, este cambio se relaciona con la transformación política durante el proceso de unificación de italiana, en donde, a la vez, se muestra el contexto de guerra entre la expedición de los mil garibaldinos y las tropas borbónicas. 

    Los dos mundos representados que colisionan, pero curiosamente también se unen, son los de la casa de los Salina, con el patriarca Don Fabrizio  como último representante de la nobleza clásica y señorial, y la casa de los Sedara, personificada en este caso por Don Calogero, que muestra su depredación constante como un lobo que asalta a la nobleza bovina, inepta ante los cambios que el final de siglo trae. La unión de las casas se consigue a la antigua usanza, mediante un matrimonio entre el sobrino de D. Fabrizio, el irónico y atractivo Tancredi, y la bellísima y ambiciosa Angélica, hija de D. Calogero. Y es que tal y como dice en su famosa e imperecedera frase Tancredi, "para que todo siga igual, es necesario que todo cambie". 

     La historia que se nos presenta es compleja pues toca sutilísimas cuerdas y llega a los estados más profundos del alma del protagonista principal, el inteligente y orgulloso D. Fabrizio, el último de la estirpe de los gatopardos, fieros y altivos señores de la isla de Sicilia. Se transparenta su mundo interior rico, ambiguo y plenamente consciente de su realidad, la de saberse una especie en extinción, y que acepta con estoica y educada filosofía, aunque también con lúcido escepticismo. Igualmente, es capaz de retratar con maestría y clarividencia su mundo exterior, repartido en diferentes capas (familia, sociedad, paisanaje y paisaje).

     Observamos los lectores una Sicilia viva, real, pero dibujada con tonalidades impresionistas, bella en su salvaje y dejada forma, irrespirable. polvorienta y sofocante en su mediterráneo calor. Dentro del paisaje, destacan los interiores, esos palacios que esconden habitaciones ignotas y deshabitadas, llenos de pompa, de esplendor que, como almendra escondida, el tiempo va socavando.  Observamos el orgullo desaforado de las familias que habitan estas tierras, el secular primitivismo, que quizá muestre la razón de la dificultad del progreso del lugar: ese extraño orgullo que tienen los pueblos de encastillarse en su singularidad. Observamos también la degradación de la familia, salvo en Tancredi, sobrino y favorito del Príncipe, caracterizado por su seducción, su belleza y la sensualidad de la juventud, visto con la nostalgia de quien ya no la tiene.

     El amor está muy presente en el libro en un triángulo amoroso en el que la hija de D. Fabrizio, Concetta, enamorada de Tancredi, sale perdiendo entre otros motivos por su carácter típicamente gatopardesco, altivo y orgulloso. Las escenas de los inicios de la relación amorosa, del noviazgo entre Tancredi y Angélica, remarcan con belleza y penetración esos momentos de deseo e ilusión y anticipan las desilusiones futuras.

     La imagen final del libro, en una última escena y en una época futura, tan significativa, nos retrata un palacio apolillado (qué grande esa imagen de los restos de Bendicó, el perro de D. Fabrizio) como apolillada es la nobleza que la habita, esas tres fantasmas orgullosas y beatas, que tienen tan presentes el mundo perdido, el espejismo del oropel y de los bailes de salón, reliquias, por tanto, de una época pasada.

     Por último, me gustaría resaltar la belleza de la prosa, la sutilidad en las descripciones, el placer que provoca la lectura de este libro, en un estilo que hoy se nos antoja muy difícil de ver por sus maneras, por su armonía discursiva, pese a ser un libro de estructura sencilla. Como dije al principio, recalco mi idea de que estamos ante una obra maestra sin paliativos. Un clásico que seguro no se dejará de leer por más que pase el tiempo, ese tiempo del que este libro nos hace un retrato entre descarnado y nostálgico.

     Y nada más. Saludos del Criticón Lector.

miércoles, 30 de marzo de 2022

"OBRA MAESTRA". JUAN TALLÓN

       "Obra maestra" no es una obra maestra y perdonen el facilón juego de palabras. Pero es una extraordinaria novela, original, finísima, dotada de grandes cualidades tanto formales como de contenido. Por lo pronto, es un libro que mezcla- juega podríamos también decir-  realidad y ficción  y coloca como clave de bóveda temática la desaparición de la obra artística de, ¡agárrense!, alrededor de 38 toneladas realizada por el escultor Richard Serra y cuyo nombre engolado es "Equal-Parabellum Guernica-Bengasi". La institución que tiene el honor de haber perdido semejante mamotreto de obra fue el museo Reina Sofía mientras estaba custodiada por la empresa contratada al efecto Macarrón S.A. Empresa que por falta de pagos de la propia Administración, entiéndase la ironía, se vio obligada a declararse insolvente y desaparecer. 

     Lo que viene a ser un presupuesto entre dramático, esperpéntico y vergonzante se convierte en el leit motiv de una obra que se estructura en un conjunto de declaraciones en donde se analiza la extraña y rocambolesca desaparición y, al mismo tiempo, se hace una aproximación al mundo del arte moderno en general y el de Richard Serra en particular. El perspectivismo resultante en forma de caleidoscopio dota a la obra de complejidad e interés ya que esta polifonía muestra ramificaciones diferenciadas, desde las propias de la investigación policial, en donde no se ahorran especulaciones de todo tipo sobre el destino de la obra, hasta la complicada gestación del libro alrededor de la casi inaccesible burocracia judicial. Entre medias se observan lúcidos comentarios sobre el propio hecho artístico, sobre la escultura e incluso la voz de Richard Serra  nos aclara su propia concepción del arte - un arte en el que la idea es lo preponderante por delante del concepto de belleza - del que no se niega su naturaleza polémica y que, en numerosas ocasiones, carece de un entusiasmo generalizado, cuando no ha sido ampliamente reprobado, como en su famosa obra "Tilted Arc", que fue retirada de su ubicación original en la ciudad de Nueva York, con el consiguiente enfado del autor, que siempre ha entendido sus obras como partes de un contexto determinado necesario.

     Cuestión no baladí es la reflexión sobre la relación copia/original en la que ambas son perfectamente intercambiables en los espacios expuestos. Es la idea y el complejo proceso de creación en sí mismo lo que convierte a las moles de acero, y toda la obra de Serra por extensión, en arte. Lo que nos lleva a esa concepción posmoderna del arte y a una visión casi industrial del mismo.

     Por otro lado, es curioso como lo narrativo, lo que viene a ser el fondo propio de lo que es pura trama, no está en absoluto desarrollado dada la propia estructura fragmentaria de la obra. Y precisamente eso es uno de los logros del libro, que sea capaz de mantener el interés del lector sin apenas argumento.

    En conclusión, me atrevo a decir que estamos ante un gran libro publicado en Anagrama en España. Se trata de un autor a seguir: su originalidad, su estilo preciso e irónico y, sobre todo, su valentía hacen que tenga curiosidad por alguna de sus obras anteriores, como la también editada por Anagrama Rewind, y, cómo no, por sus futuras creaciones.

      Y,  por mi parte, nada más, Un saludo del Criticón Lector.


jueves, 3 de marzo de 2022

"KIM" RUDYARD KIPLING

     Del premio Nobel Rudyard Kipling había leído su poesía y realmente he quedado deslumbrado con este libro de aventuras, de lectura para todos los públicos, que nos cuenta la peripecia vital del joven huérfano Kim. El libro narra el desarrollo,  en cuanto a evolución y crecimiento tiene,  de un niño irlandés que se cría como hindú. Su desparpajo, sus conocimientos de la vida en las calles de la populosa Lahore, hacen que se le llame el amigo de todo el mundo, y ese sobrenombre de algún modo define su forma de estar y pasear por el mundo. Su carácter afable y cercano, no exento de personalidad no lo abandonará en ninguno de sus movimientos. A ello se le unirá una formación inglesa en el colegio más prestigioso de la India, transformando al niño Kim en una personalidad desdoblada, sahib (blanco) e hindú al mismo tiempo.

     Las aventuras de Kim se inician al decidir acompañar a un lama rojo que se encuentra en Lahore y que solicita su ayuda pues está buscando el río que Sidhartta hizo manar con su flecha y acabará por transformarlo de un modo místico. En su compañía se verá envuelto en el juego del espionaje en el que se convertirá, de un modo casual al principio, en una pieza muy valiosa. El acceso a este mundo se lo dará el comerciante afgano de caballos Mahtub, que trabaja para los ingleses como confidente y agente encubierto y conoce a Kim por haberle dado trabajillos sin importancia. Por este camino conocerá a coroneles, a un babú bengalí que reniega de su valentía, pero que hace cosas que no se atrevería casi nadie y a agentes extranjeros por las montañas del Tibet. 

     Pero del libro, que es una verdadera joya, destacaría dos puntos principales. En primer lugar, la relación de Kim con el lama; el huérfano se convierte en el chela (aprendiz) del lama y el amor, la corriente de afecto, y la lealtad que se profesan es de una belleza sin igual. Un afecto transido de pureza como corresponde a las enseñanzas  propias de la filosofía/religiosidad tibetana. Sus diálogos, ora profundos, ora simpáticos o irónicos se nutren de contrarios en los que en ocasiones la personalidad avispada de Kim se contrapone a la inocencia del lama, o en otras la sabiduría del lama se eleva sobre la inexperiencia del joven. En segundo lugar, destaco la increíble simpatía con la que el narrador nos muestra las costumbres y los paisajes indios. Una visión desprejuiciada de lo oriental, nada prepotente, como podría esperarse de un británico de su tiempo.

     En definitiva, nos encontramos ante un libro escrito en 1901 muy vivo, entretenido, profundo, variado, que divierte y enseña, y que maneja los códigos de las emociones de un modo magistral. No solo Kim y el lama están bien desarrollados, sino que en el camino, en la búsqueda, van apareciendo numerosos personajes y todos ellos son complejos, vívidos y destacables. Con lo dicho que estamos planteando, pues simplemente que estamos hablando de una obra maestra en mayúsculas.

     Merece la pena acompañar a Kim en su viaje. No se arrepentirán. Un saludo del Criticón Lector.

     

jueves, 24 de febrero de 2022

"MALDITO KARMA" DAVID SAFIER

     David Safier dio el pelotazo con esta pequeña novela divertida publicada en su país en 2007, que relajadamente y mediante un sentido del humor suave y en algunos momentos con cierta mala baba nos embarca en la aventura vital (aventuras vitales, mejor dicho) de Kim Lage, presentadora de éxito que por azar debe buscar el karma, ese maldito karma del que habla el título. Como digo este libro ha sido un éxito total internacional. Y entendemos que ello se debe a la facilidad con que se nos traslada a las situaciones más hilarantes de una manera natural y con cierto fondo crítico frente a la sociedad en la que vivimos. Esta crítica social es subyacente y en modo alguno la clave de la novela. Es una novela escrita para el buen entretenimiento y para la sonrisa en los labios del lector.

     Pero no se debe dejar de lado esta crítica de la sociedad actual, pues Kim muere y se reencarna en una hormiga (no cuento nada que no esté al principio de la novela) por su egoísmo recalcitrante, por su narcisismo y por los valores que la mueven, fundamentalmente el éxito social más superficial y mediático. Frente a este modo de vivir nos encontramos con la muerte y la subida en la escala animal de reencarnaciones, con aventuras de lo más extraña y situaciones de una comicidad curiosa dada su extrañeza. La búsqueda del karma mediante el mérito adquirido se convierte en el objetivo de la peripecia de Kim. El mérito, como es dictado por la filosofía budista, se consigue mediante las buenas acciones, a poder ser realizadas de modo altruista. Este choque entre la naturaleza egoísta de Kim y su objetivo principal (que ella ni siquiera entiende) es uno de los puntos más logrados de la novela, pues para ser buena no basta con querer serlo sin más, debe haber una evolución y en la novela la vemos.

    Así, la novela se convierte por el azar más increíble, en una fábula moral con tintes surrealistas. Kim pasa por varias vidas, todas ellas divertidas: entre otras una hormiga, un conejillo de indias, un perro y una persona gorda y pobre que ha sufrido un infarto (reencarnación que se revelará como clave en el desenlace de la  historia).

 Los personajes se mueven en dos ámbitos: el familiar ( la familia de Kim compuesta por ella misma, su marido Alex y su hija Lilly, y la madre alcohólica de Kim) y el de los antagonistas que ponen un contrapunto a la relación familiar (Nina y Daniel Kohn), la primera, amiga de Kim enamorada de Alex toda su vida, que aprovecha la muerte de esta para ocupar su sitio y el segundo es el rival de Kim en los medios, donjuán seductor con el que le pone los cuernos a su marido in articulo mortis. Este antagonismo tiene más trascendencia narrativa del que podemos imaginar en lo relativo a la resolución del asunto, pues el fondo subyacente en la historia es la importancia de los lazos familiares, la existencia indiscutible de lo que llamamos media naranja de forma romántica en occidente y la preponderancia del interior de las personas frente a la cáscara exterior que nos recubre. 

     Pero como digo, no nos pongamos estupendos, la novela para quien la quiere leer es sobre todo un pago al entretenimiento, a la frescura narrativa y al humor. Y para ello hay que hablar del para mi personaje más original, con una voz al margen, no en vano sus palabras se exponen en unas notas al pie de página que forman una especie de diario de Casanova. Su visión de lo que ocurre supone una nota de surrealismo y de perspectivismo, pues ante los mismos hechos vemos un doble punto de vista. Y el de Casanova siempre es gracioso y algo gamberro.

    ¡Ah! y que no se olvide, como al final se cuenta una historia de amor, se resuelve en Venecia. ¿Hay mejor sitio para que concluya una novela? Un saludo del Criticón Lector.

jueves, 20 de enero de 2022

"EL SABUESO DE LOS BASKERVILLE". ARTHUR CONAN DOYLE

      Sherlock Holmes es, casi con toda probabilidad, el detective más famoso de la historia de la literatura. Su figura, acompañada de su inseparable compañero de fatigas, el Doctor Watson, ha permanecido presente en los lectores de todas las épocas. Asimismo, ha sido adaptado al cine en numerosísimas ocasiones dada la acentuada fuerza de su carácter y lo entretenido de las intrigas que protagoniza. 

      Nuestro detective fue un personaje exitoso desde sus primeras publicaciones. En esta novela Conan Doyle lo trae de vuelta a la vida tras haber acabado con él, harto ya de sus aventuras y de lo que el autor suponía una novelística de segunda clase. Lo hace de forma retroactiva, es decir, contando una historia previa a su supuesta muerte.

      En esta novela se observa de manera refulgente la tensión entre lo telúrico y misterioso, encarnadas en el perro que da título a la obra, frente a lo científico y lógico representado por nuestro detective. Estamos así ante una novela híbrida, de ambiente gótico, pero acción detectivesca. Sherlock acaba desvelando, en su forma pragmática y concienzuda, incluso viviendo de forma en extremo austera, la realidad de los hechos, el fondo realista y terrenal del crimen investigado, las motivaciones mundanas que lo asisten y las exhibiciones falseadas mediante trucos de ilusionismo y la ayuda de la sugestión popular que engañan tanto al lector como a los personajes. Me pregunto ahora de dónde habrá sacado el creador de Scooby Doo sus argumentos. El contexto que propone la obra es trascendente desde el punto de vista narrativo, pues es en Devonshire, en sus famosos páramos donde se encuentra inmersa la acción. Y en el borde del páramo se sitúa la mansión Baskerville con todos los atributos de casa lúgubre y triste en donde se predispone el crimen. Todo favorece el clima general de misterio, ese halo en donde lo mágico y sobrenatural puede ser posible. Dentro de este contexto antirrealista debemos incluir la historia de la leyenda del perro que persigue generación tras generación a la infortunada pero poderosa casta de los Baskerville. Y en ese entorno, Sherlock encuentra un antagonista de gran inteligencia que se encuentra, según sus propias palabras, en su mismo nivel, y que incluso se atreve a mofarse de él.

    Watson cuenta la historia y, por ello, como narrador protagonista adquiere una gran relevancia en el texto. Su narración, sus informes y su correspondencia con Sherlock es el material que el lector observa y sus comentarios sobre el detective son los que nos presentan tanto su prosopografía como su personalidad. La imagen que transmite es de verdadera admiración, pese a las constantes manías y la soberbia mostrada que a veces se deslizan en el texto. Merece la pena destacar la influencia indiscutible de la pareja cervantina Quijote-Sancho (tan alabada siempre por los ingleses, por cierto) en la conformación del mito de Sherlock, este no sería el mismo sin la presencia constante a la que referir sus conquistas lógico-deductivas del Doctor Watson.

     En conclusión, nos encontramos ante una de las novelas fundamentales que conformaron el mito de Sherlock Holmes, para muchos lectores y críticos, una de las mejores por su ambigüedad argumental y la atmósfera de misterio que nos traslada a los campos remotos de la Inglaterra profunda, cuna de leyendas e historias sobrenaturales.

     Y nada más. Un saludo del Criticón Lector.