martes, 22 de agosto de 2023

"NOSTROMO". JOSEPH CONRAD

     El título nos lleva a cierta confusión pues al nombrar a uno de los personajes, podría parecer eso mismo una novela de personaje, pero lo cierto es que es una novela espacial, donde certeramente y de modo simbólico se nos muestra la recreación de un topos, un lugar de Centroamérica con sus problemas de naturaleza política y social a finales del siglo XIX y principios del XX.

    A través de diferentes personajes, todos perfilados con precisa maestría, se analiza con detalle la situación problemática de Costaguana. La profundidad de miras y el abigarrado conjunto de personajes, tan humanos, que interactúan, maquinan, sobreviven, desean y aman, nos hacen decir sin ningún rubor que estamos ante un libro imperecedero. Nostromo, el capataz de cargadores, audaz y con un sentido del honor trasnochado, Charles Gould, propietario de la mina de plata, centro neurálgico de Sulaco, provincia occidental de Costaguana, su esposa Doña Emilia, con su compleja carga de soledad, su adorador el tétrico y sacrificado doctor Moningham, Decoud, tan fatuo y tan heroico por amor, el sabio y casi estúpidamente idealista, Don José Avellanos, su hija, la seguidora fiel, el inmigrante garibaldino Giorgio Viola y su familia, sus hijas serán fundamentales en la trágica conclusión del libro. Los torpes y zafios militares golpistas, el débil presidente Ribera. En definitiva, una amalgama de personajes, todos perfectamente definidos, que nos trasladan a la vida y evolución de Sulaco. 

    Por si fuera poco, la maestría de Konrad en las descripciones de los lugares nos hacen estar casi viendo a través de las palabras, este lugar imaginario. 

     Se trata de una novela totalizante de múltiples lecturas, principalmente en clave política, pero también en modo alegórico o incluso como novela de aventuras. Lo irremediable es el poso que deja en el lector pues el aliento trágico que desprende no se nos quitará de encima. En el plano político se observa de un modo complejo la lucha entre civilización y barbarie, pero no al modo maniqueísta que podríamos imaginar pues las consecuencias del avance social que el progreso civilizador llevan al nuevo Sulaco siempre tendrá consecuencias indeseables. Todo tiene su precio. Y la civilización siempre buscará esquilmar, recordemos finales del siglo XIX y principios del XX, la matera prima fundamental del lugar, la plata. La plata infausta y abrasadora que mata y subyuga hasta las almas de los más fuertes.

Un saludo atento, El Criticón Lector.

"NÚMERO DOS". DAVID FOENKINOS

     Escritor de éxito internacional, David Foenkinos hace referencia con este título al protagonista de su peculiar historia. Un niño, Martin Hill, que quedó el penúltimo en el casting de Harry Potter y, por tanto, fue el número dos. El olvidado. El que casi pudo tocar las glorias del éxito, el sueño de las fanfarrias. Las consecuencias psicológicas en este pobre chico rechazado al final del proceso, que se transforman en verdaderas patologías, son el hilo conductor de la novela.

    La novela es sencilla, de vuelo corto en lo formal, de trama fácil, pero toca temas de hondura, pues, al fin, nos habla del verdadero sentido del éxito y del fracaso, del poder redentor del amor y de las jugarretas del azar, que algunos han querido asimilar por su escaso calado a los libros de autoayuda.

     Personalmente, me gusta la red de relaciones con los demás personajes cercanos a Martin. El personaje tragicómico del padre, que desaparece pronto, y nos traslada a la importancia de la pérdida en la vida de un niño. La relación macabra y acosadora con el padrastro, especie de psicópata que se ceba con su debilidad. Y la progresiva evolución de la madre, que de personaje anodino y egoísta va transformándose en ese referente materno que todos necesitamos gracias al poder reparador de la comunicación.

     Por último, un buen capítulo final, que, aunque puede ser catalogado de facilón y casi naif, supone un encuentro para mi gusto original y de algún modo reparador y que, asimismo, casa con la historia contada. El tono general de la historia, las sufridas vivencias del protagonista no son un ejemplo de obra clásica y grandilocuente en el que la potencia del fatum invite a la tragedia, sino que el libro en su libre discurrir sabemos que desembocará en una suerte de catarsis de Martin. Eso lo sabíamos desde la primera página. Que toque temas de hondura como hemos planteado al principio no lo convierte en un libro excesivamente profundo o trascendente. Es desde el principio una lectura amena que nos invita a pensar en las consecuencias de ser el otro. Y en la autopercepción del fracaso. Y observando estas últimas palabras se entiende el porqué algunos emparentan el libro con la autoayuda. No llego yo a tanto, la verdad.

Saludos cordiales. El Criticón Lector.