jueves, 18 de mayo de 2017

"CIEN AÑOS DE SOLEDAD". GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

     "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo..." es el comienzo más conocido, junto con el  del Quijote, de toda la novelística en español. La relectura de este libro ha sido emocionante, la inmersión en las vivencias extraordinarias de la saga familiar de los Buendía ha vuelto a dejarme en estado de alucinación permanente. Porque la expresión "estar alucinado", tan coloquial, tan castiza, parece hecha a propósito para la lectura de esta obra mágica y única. García Márquez está tocado por la varita de la genialidad. "Cien años de soledad" de principio a fin está  construida bajo el marchamo de obra maestra. Hablar de esta obra, después de los numerosísimos estudios y lecturas de prominentes críticos y escritores parece una vanidad un tanto estúpida. Me ceñiré, por tanto, a mostrar sus rasgos principales con la intención como siempre fue en este blog de dar una reseña sencilla tras la lectura del libro.

     Son muchas las generaciones de Buendía que deambulan por el espacio mítico de Macondo, concretamente seis.  A lo largo de la muestra de las vidas particulares de cada uno de los integrantes de esta saga nos introducimos en una historia, un relato, de dimensiones y raíces míticas. Relato que va desde la creación de la población, con un fuerte carácter legendario hasta su desaparición, pasando por todas las etapas propias de una historia general: la guerra, los asentamientos familiares, las empresas, las reivindicaciones sociales... Fue García Márquez quien popularizó este modo tan particularmente íberoamericano de Realismo mágico, que tantos frutos y epígonos ha dado posteriormente. Definir el Realismo mágico o lo Real Maravilloso en terminología Carpenteriana no es tarea sencilla, ya que hay muchos intentos. Yo me quedo con la muy famosa definición de Arturo Úslar Pietri, autor de "Las lanzas coloradas" en la que plantea este tipo de escritura como la consideración del hombre como misterio en  medio o rodeado de hechos realistas.

     En este sentido, lo misterioso se hace carne en el personaje de Melquiades, el gitano presente a lo largo de todas las generaciones de Buendía. Sus escritos crípticos se revelan fundamentales por su carácter profético en relación a Macondo y los Buendía. Familia y pueblo están indisolublemente unidos desde su nacimiento hasta su desaparición.

     Como en toda novela de García Márquez el amor está presente como uno de los núcleos temáticos. Un amor vinculado extrañamente a la soledad, por un lado, y al incesto, por otro.
El incesto es una filiación constantemente repetida en la familia y una ominosa presencia constante con al humorística referencia a la cola de cerdo. Es un amor apasionado, de tintes trágicos, que se muestra de manera proteica y multiforme en todos los personajes de la novela. 

     Otro concepto clave es el de la locura como destino final de muchos de los integrantes de la familia, es una locura que en muchos casos raya la lucidez, y se cruza con el apartamiento personal del mundo. Los fantasmas, los seres de ultratumba, aparecen con toda naturalidad en escena. Se aparecen y entablan relaciones con los personajes sin traba alguna.

     Por último, no se puede hablar de "Cien años de soledad" sin mostrar entusiasmo por su cuidadísimo lenguaje, por su estilo plagado de extensas oraciones que anonadan al lector. Una profusión acumulativa que abunda en el mundo mágico que se nos presenta. Un desarrollo de la historia enmarcado en una estética lujuriosa y excesiva que ha quedado como paradigma literario de un barroquismo para siempre asociado a la narrativa de García Márquez y, por extensión, a numerosos escritores que han seguido con mayor o menor fortuna las fórmulas literarias del autor colombiano. Y, por nuestra parte, eso es todo. 

     Un saludo de El Criticón Lector.

lunes, 17 de abril de 2017

"DOÑA PERFECTA". BENITO PÉREZ GALDÓS.

     Esta novela viene a ser la más completa de su ciclo de novelas de la intolerancia o de tesis. Ya se sabe que en la ingente obra del autor canario se suele dividir su primera época en las novelas de tesis en las que se contraponen dos visiones de España: la tradicional, anclada en el pasado, obcecada en una religiosidad trasnochada y muy conservadora; y la progresista, que en búsqueda del avance del país tiene a la ciencia y la técnica como su máxima vital. En esta novela el enfrentamiento es radical. Pepe Rey llega al pueblo de Orbajosa, cuyo nombre ya tiene reminiscencias de lo antiguo Urbe de ajos, aunque provenga de la evolución del Urbs Augusta. Llega con la intención de casarse con su prima Rosario, en un matrimonio apalabrado entre los padres. En Orbajosa está Doña Perfecta, su tía, a la que se le describe como un dechado de virtudes pero que poco a poco va mostrando su verdadera cara.

    En Orbajosa encontrará todo un rosario de encontronazos con unos y con otros, ya sea por cuestiones de lindes, por cuestiones de comportamiento, por opiniones que en su franqueza y llaneza se atreve a realizar. En definitiva, de Orbajosa solo acaba gustándole su prima, un alma cándida y bella que acaba enamorándose de él.

     Merece la pena destacar el binomio Don Inocencio, el penitenciario, y Doña Perfecta como los antagonistas perfectos de Pepe Rey. Maquinan a sus espaldas para desprestigiar a Pepe, lo intentan cansar, el uno con el interés espurio de casar a Rosarito con Jacinto, su sobrino y así medrar en la conservadora sociedad orbajosense; la otra por cuestiones de moralidad, instigada por el cura (ya aquí mostraba el anticlericalismo tan habitual en la obra de Galdós). Pero Pepe no se arredrará. Combatirá frente a todo el pueblo con la ayuda de los militares que casualmente pasaban por la ciudad.

     La novela desde el punto de vista de los caracteres, nos muestra a unos personajes con unos rasgos muy marcados, con unas características muy definidas que provocan en el lector afinidades y antipatías instantáneas. Con su prosa sencilla, sus diálogos fluidos, Galdós nos introduce en el conflicto llevándonos de la mano. Quizá esto fue lo que superó en sus novelas posteriores una mayor complejidad en los personajes, pese a que estos que aparecen en esta novela lo son aunque de rasgos muy marcados. No se puede obviar la inteligencia en las intrigas del cura y Doña Perfecta, el uso que hacen de las fuerzas sociales del pueblo, cerriles y maleables a su interés, como el tristemente importante para la trama Caballuco, centauro brutal que representa la fuerza de choque de esta España conservadora y rebelde a los gobiernos. Y llegados a este punto es cuando se descubre la verdadera maravilla del artefacto literario del Galdós. Este ya en 1876 había plasmado, como lo haría Goya casi 70 años antes, la bipolaridad sangrienta española que colapsaría 70 años más tarde.

     Y, como en todo combate, hay un perdedor y víctimas colaterales.

     Un saludo del Criticón Lector.

jueves, 30 de marzo de 2017

"MARTES DE CARNAVAL". RAMÓN MARÍA DEL VALLE INCLÁN

    Bajo este título se encuadran tres de los exponentes más significativos de los esperpentos valleinclanescos. El esperpento, como género literario, supuso una vuelta de tuerca a la propia escritura de Valle y una conexión con la realidad literaria vanguardista y expresionista de la época. Una forma genial con la que Valle alcanzó sus más altas cotas de lucidez literaria y activismo crítico político.

     En las tres obras se produce una revisitación en clave paródica, grotesca, desmitificadora y rufianesca de varios mitos de la literatura hispánica. Por otro lado, es una crítica feroz al estamento militar de la época. Al que Valle considera una de las causas de la situación lamentable española.

    " Las galas del difunto " es la aventura nocturna y desvergonzada de un Don Juan caradura y procaz, Juanito Ventolera, que se hace con las galas de un difunto para lucir y conquistar a una mujer. Su falta de moralidad, su procacidad, nos muestran en clave tragicómica el estado penoso en que se encuentra el país. Después de la guerra la falta de ética es ya una opción de vida imposible de evitar parece decirnos Valle. Por otra parte, en este esperpento se observa claramente la difícil relación entre la tropa y los mandos. La situación de la protagonista femenina es, en este caso, de desprotección absoluta, pues hasta su propio padre ha renegado de ella, teniendo que buscarse la vida de mala manera.

     "Los cuernos de Don Friolera" viene a parodiar el mito del honor calderoniano. Y, como en la anterior el personaje sufridor, ya que opta por la solución drástica del honor se ve golpeado brutalmente en su decisión. El proceso de deshumanización que vemos en Pascual Astete, Don Friolera, un pobre hombre pusilánime y ridículo, se va viendo en cómo lo ven los demás, en cómo hablan de él los demás. El proceso social, el acoso, al que se ve sometido, esa España de visillos y miradas tras las ventanas, esa España de juicios morales sumarísmos (que todavía hoy se sigue viendo en las redes sociales) es tan demoledor que de algún modo obliga a Don Friolera a actuar.

    "La hija del capitán" viene a mostrar la bajeza moral de un padre, que para medrar y beneficiarse del sistema,da a su hija de concubina de un general. Una hija que, en el maremagnum de podredumbre, no se queda atrás y entre asesinatos,saqueos a muertos, negocios espurios, prensa advenediza e interesada, trata de sacar tajada y huir con su amante el golfante. La visión del estamento militar en este esperpento no puede ser más penosa, dispuestos siempre al alzamiento, corruptos e instalados en un concepto de patria absurdo y ridículo.

    Si los esperpentos buscan reflejar el sentido trágico de la vida española mediante los espejos deformantes, no hay duda que lo consigue, destacando particularmente, cómo no podía ser menos en Valle el uso del lenguaje, un prodigio de conocimientos, de semanticidad crítica, de belleza antinaturalista. El artificio poético que es el esperpento está sustentado en el uso de un léxico tan amplio, de tal fuerza ideológica, que subyuga.Por otro lado, toda la obra destila una podredumbre moral que hace que el lector espectador casi tenga que taparse la nariz, Y el burgués biempensante sale dolorido ante el espectáculo doloroso que se le propone.

    Un saludo del Criticón Lector.


martes, 21 de marzo de 2017

"RELATOS DE LO INESPERADO". ROALD DAHL

     Roald Dahl, conocido por sus libros para niños, también tiene una gran obra para adultos, Quizá sea esta colección de cuentos lo más conocido en este sentido. Son cuentos en general con un final sorprendente y con un denominador común: el deseo de conseguir algo de un modo radical, unas veces en forma de codicia, otras de redención. Son relatos que crean ansiedad y con personajes con rasgos neuróticos. Pasamos a desglosarlos y comentarlos brevemente.

    "Gastrónomos" relata con cierto humor sarcástico los acontecimientos un tanto extraordinarios que se suscitan en una cena en los que se produce una apuesta excesiva  - ya veremos que esta premisa es el detonante de muchos de los cuentos -  y su resolución final sorprendente que ahonda en la falsedad y la apariencia del mundo de la gastronomía.

     "Cordero asado" es un relato sorprendente de humor negro en el que en el seno de un matrimonio se produce una acción violenta. La investigación y la reacción de la mujer mediante técnicas narrativas de suspense provocan sorpresa en el lector.

     "El hombre del sur" es un relato adaptado a la televisión con mucho éxito por Hitchcock y luego en otro que recuerdo vívidamente en mi niñez protagonizado por John Huston en un remake posterior. El argumento del cuento es una apuesta en la que el horror, alentado por la codicia, se apodera de un lector expectante. Magnífico relato.

     "Mi querida esposa" también basada en una propuesta inmoral, como las apuestas vistas en los anteriores cuentos. El relato muestra unos tipos humanos, referentes de una clase acomodada y ociosa, que muestras sus bajezas y su escaso sentido ético. La figura del marido pusilánime y débil también está muy bien conseguida.

     "Apuestas" de nuevo trata el tema de las apuestas y lo que está dispuesto a realizar el  ser humano por miedo a perder  o por codicia para conseguir ganar. Desde luego, en este cuento hay un punto excesivo.

      En "Galloping Foxley" aparece la figura del rutinario feliz, un hombre conservador, cómodo en su vida de rutinas milimitradas. Pero algo rompe su rutina y el recuerdo del pasado nos muestra un pasado lleno de abusos en su infancia. El desolador final rompe las posibilidades de una mínima redención. Magnífico relato.

      "Tatuaje" muestra también el juego entre la evocación y la triste realidad del presente. Un tatuaje en la espalda es el detonante del desequilibrio en este caso y de la vuelta a las propuestas inmorales. La indignidad y el horror, de nuevo sin expresarlo de manera explícita, son los conceptos que mueven la historia presentada por Dahl. Desde luego, Dahl es un maestro de mostrar esa parte oscura del ser humano sin truculencias ni efectos explosivos. Magnífico relato en el que el juego entre lo pasado y lo presente tienen un efecto demoledor y caústico en un lector que se siente solidario con el personaje, un perdedor de los de toda la vida.

    "Lady Turton" es un relato de un narrador testigo en el que la figura del marido de la alta sociedad y débil, humillado públicamente por su misteriosa esposa, tiene la posibilidad de la venganza al final del cuento, con un final que por abierto es más inquietante.

     "Nunc Dimittis" es un cuento sobre la venganza. Y también sobre una sociedad, la alta sociedad inglesa, en donde la rumorología y los chismes son cimientos básicos de la vida de las personas. El prestigio social como atributo esencial de la vida. También hay un final ambiguo en donde en un juego de espejos parece que se produce una doble venganza.

     "La patrona" es un relato de suspense clásico que recuerda un poco a la obra maestra de Hitchkock "Psicosis". Dahl es un artista de la sugerencia y del avance sutil de la información que poco a poco va desvelando lo que de terrorífico tiene la situación.

      "Willian y Mary" es un cuento pseudocientífico que también es un artificio de relojería y en el que el horror más insano lo podemos encontrar en las personas más sencillas. La idea de reducir la vida al funcionamiento esencial del cerebro sin el cuerpo ya de por sí tiene resonancias de cuento clásico del XIX. Como siempre hay una propuesta de moral más que dudosa que es aceptada en este caso por un deseo de eternidad mental. La vanidad del hombre, su carácter prometeico está aquí muy bien conseguido. Magnífico relato.

     "La subida al cielo" es un relato que crea ansiedad en el que el lector empatiza con una esposa neurótica - vemos como las relaciones familiares y sus problemas son fuente narrativa primaria - por llegar al aeropuerto a tiempo, pues su marido deliberadamente la pone de los nervios. El final, sorprendente y terrorífico, convierte al lector en un extraño cómplice de un crimen de nuevo cometido, y ya van tres, por una esposa aparentemente inocente.

    "Placer de clérigo" nos muestra a un timador que va buscando gangas en forma de muebles antiguos por las granjas de Inglaterra. Pero no todos los engaños salen bien. A veces, la codicia tiene su castigo.

    "La señora Bixby y el abrigo del coronel" nos muestra la figura del engañador engañado.

     En "Jalea real" vemos que lo que parece una familia feliz con un problema (la alimentación de un hijo lactante ) se convierte en otra situación de terror sutil y kafkiano. Inolvidable la transformación a nuestros ojos de ese marido regordete y aparentemente bueno. Magnífico relato.

     "Edward el conquistador" pone de nuevo la lupa en un matrimonio aparentemente feliz, La evolución del cuento nos muestra a una esposa alucinada, que no sabemos si es una simple, una loca o una visionaria. Cuento interesante para melómanos.

    Y tras analizar brevemente cada uno de los cuentos me despido con un saludo atento. El Criticón Lector.

 

viernes, 3 de marzo de 2017

"EL CAMPEÓN HA VUELTO". J.R. MOEHRINGER

     Tras el gran éxito de "El bar de las grandes esperanzas" y la biografía de André Agassi, "Open", se reedita este libro que viene a ser el primer encuentro con la literatura de Moehringer. Una literatura periodística, que nos traslada a una investigación de reportero que hoy parece muy lejana dada la inmediatez que supone la noticia en la red. Ya Moehringer, a pesar de que el libro esté escrito a finales de los 90, da cuenta en el prólogo escrito para esta edición en español de los derroteros de las cabeceras de la época y su desdén por la noticia profunda y trabajada.

     Se trata de un libro breve, en el que el amor a las historias antiguas, a los misterios por descubrir, al boxeo como homenaje a la virilidad más primitiva se transmite desde la primera a la última página. Es como tantas historias un viaje de descubrimiento en el el que el objeto investigado no es lo único que se descubre sino, sobre todo, una parte del sujeto investigador que narra la historia. el proceso gradual de descubrimiento nos lleva a la figura del doble, o también a los chanchullos para conseguir dinero haciéndose pasar por otro. Pero, sobre todas estas ideas, nos lleva a cómo para redimirse de la culpa a veces hay que inventarse una personalidad, ficcionar el propio yo. También, cómo no, al tratarse de una historia de boxeo, es una historia de ganadores y perdedores.  Irónicamente, como muestra el título, nuestro protagonista se hace llamar campeón. Bon Satterfield es el boxeador investigado y su misterio solo desvelado al final. Un púgil con puños de hierro y mandíbula de cristal. Que tenía todo para ganar. Y todo para perder.

    Tras las numerosas críticas elogiosas al autor, mis expectativas sobre el libro eran muy altas. La realidad es que su prosa periodística, que prima el contenido en el mensaje, su sencillez evocadora, conforman un libro de calidad. Pero la magnitud de los elogios a sus obras más exitosas no se cohonesta con este librito con encanto pero sin la fuerza y la profundidad mítica que otros libros sobre el tema (estoy pensando en relatos de Fontanarrosa o el clásico Jack London, cuyo relato "Un bistec" dejó huella en mi imaginario de personajes potentísimos literarios) han mantenido.

     Un saludo del Criticón Lector