lunes, 20 de mayo de 2019

"TODO ES SILENCIO". MANUEL RIVAS

     Leo mi primera novela de Manuel Rivas y me quedo con ganas de leer más obras suyas. Su prosa, permanentemente aderezada con usos poéticos y metafóricos, me alcanza en ese punto extraño que viene a ser el punto ge de la sensibilidad emocional. Me agrada eso que comúnmente llamamos estilo del autor. 

    La novela "Todo es silencio" cuenta la historia de tres amigos de la infancia a los que un hecho trágico separa, un triángulo de personajes que desde el principio se ve que tiene connotaciones amorosas. El hecho trágico es la muerte del padre del protagonista principal, un hombre que se ha mantenido íntegro en un contexto de corrupción y tráfico de drogas. Brinco y Fins son los chicos de la historia, en sus personalidades ya se atisba su destino, el primero, arisco y líder; el segundo, reposado y más sabio. La chica es Leda, apodada de manera poética Nove lúas, de naturaleza salvaje y un carácter indomable, ya en los inicios es presentada así, en un conflicto con Brinco: " Le gustaba pelear con ella... Cada vez que la ve vuelve a sentir su jadeo. La furia insurgente de su cuerpo. el loco latir del corazón inyectando una ardor de néon en los ojos". Como niños, viven en constante relación con la costa y el mar, a la espera de lo que la corriente les manda. En una relación en la que el mar, es proveedor, pero también ominosa amenaza. Son observadores asombrados e inocentes del mundo que los rodea. Tras una elipsis narrativa bastante lograda vemos a los mismos personajes ya maduros, Fins, como niño huérfano tuvo que irse del lugar, al volver lo hace como policía, se ha metido a feo como los traficantes dicen, y los otros dos son parte importante del organigrama de la droga. Brinco incluso es un mito local por su arrojo en el pilotaje de las lanchas. Y a lo largo de la novela va cogiendo galones. El conflicto está servido.

     Pero la historia se engrandece con la presencia del personaje del capo, Mariscal, es aquí donde reside principalmente el valor de la novela desde la perspectiva de los personajes, es el personaje verdaderamente logrado. Sus intervenciones, su pronunciada personalidad irónica, burlona, extravagante e intimidatoria llena los pasajes en los que él está. Destaca su astucia y las perlas constantes de sabiduría que va dejando en nuestros oídos. Es un personaje carismático, que al principio es contrapuesto a Lucho Malpica, el padre de Fins, siendo uno el paradigma de la corrupción y el éxito y el otro de la rectitud y el fracaso. La sabiduría del Mariscal se observa en sus enseñanzas, regalos envenenados de moral corrupta: " Si eres pobre mucho tiempo... acabas cagando blanco como las gaviotas", "La boca no es para hablar. Es para callar", "Mientras se trabaja, no se gana dinero". Una sabiduría sentenciosa, proverbial y ladina. Su pasado desconocido, su vestir impoluto y de blanco y su forma de entablar las relaciones le dan ese aura de malo de película de atractivo indiscutible.

    Galicia, como espacio narrativo es también un foco fundamental del libro, podría decirse que es casi un personaje más, por su importancia como factor de transformación en los demás personajes. Se transmite la belleza del paisaje, sus formas escarpadas, pero también sus problemas sociales, la presencia estructural del dinero de la droga, la influencia corruptora del mismo, que está entremetido en todas las capas de la sociedad, incluso en aquellas que más deberían combatirla como la iglesia, la policía o la política. El relato es una muestra del poder devastador del dinero de la droga en los años ochenta en Galicia. Y lógicamente se nos vienen a la cabeza, personajes reales de la sociedad gallega, como Fariñas u otros capos conocidos.

     El texto es un ejercicio de buen gusto narrativo, un texto poético, plagado de lenguaje elusivo, que está, en mi opinión, realizado para lectores avisados y que puede hacer por momentos algo oscura la lectura. En la novela se calla mucho más de lo que se habla, y eso es, a mi juicio, un acierto del autor ya que se intensifica la relación de la forma con el contenido. Entiendo que no se puede aludir a este mundo tan lleno de secretos, tan cerrado, sin utilizar un lenguaje en ocasiones algo elíptico, sin silencios significativos. Desde el punto de vista narrativo, la historia es sencilla, algo básica, e incluso predecible. No es na trama de enorme interés, incluso diría yo que es defectuosa, con un desarrollo de la acción poco claro y con un final sorpresivo y muy precipitado en un último capítulo chocante.

     Y nada más. Un saludo del Criticón Lector.