lunes, 6 de junio de 2022

"NUNCA PASA NADA" JOSÉ OVEJERO

     José Ovejero propone en esta novela una indagación hacia el interior de las familias y las situaciones en apariencia normales, un ejercicio de buceo en la vida cotidiana de una familia formada por una padre, una madre y una hija. Una familia biempensante y moderna que se relacionan con los actantes principales que transforman la trama: Olivia, la empleada de hogar migrante, mojigata y miedosa, pero con cierta conciencia moral; Claudio, el alumno superdotado, con tendencias psicopáticas; Y Julián, el encargado de los arreglillos y de ayudas a la familia que bajo su capa servil esconde un verdadero lobo. Todos ellos son fundamentales para el desarrollo y la conclusión de la trama con las consecuencias (¿dramáticas, tragicómicas?) para la familia, centro de la novela.

     La novela nos da una muestra de las diferentes vidas y lo hace desde la visión de cada uno de los personajes, adentrándonos en sus pensamientos. Eso desvela las diferentes categorías de problemas, la disonancia entre los problemas de unos y otros. Perspectivismo, en suma, que ofrece una imagen variada de la realidad y que nos aporta la imagen de unos y otros desde su propia visión, pero sobre todo se desnudan en la visión de los otros, en ocasiones casi podríamos decir que hay un intento de degradación, o al menos de sátira hacia los personajes. 

    Un inicio que aburre a las ovejas, que muestra el diálogo insustancial entre las jóvenes convivientes empleadas de hogar, pero que sirve para mostrar al personaje de Olivia en su intimidad, sus valores, su candidez, da paso a mayores emociones sobre todo cuando aparece el irreverente y amoral Claudio, el alumno superdotado que desvela los secretos y agrede la vida pacífica e insustancial de los protagonistas. En cuanto a la evolución y conclusión de la novela es bastante previsible en algunos asuntos y sorpresiva en otros. La relación Claudio-Nico es desigual y la candidez del segundo se ve que va a ser machacada desde un primer momento; más ambigua y compleja es la relación entre Olivia y Nico en lo que en principio hay una relación de poder, pero que se mueve en terrenos resbaladizos donde hay una balanza entre el abuso de uno y el aprovechar la circunstancia de la otra. El capítulo final protagonizado por Julián, que se revela como lo que verdaderamente es, sorprende.

     La novela se vertebra en su estructura formal sobre diálogos, a menudo insustanciales y que quizá pretenda reflejar el día a día que el título de la obra parece aludir, y pensamientos de los personajes que, sobre todo, sirven para mostrar la diferente visión que se tiene de los personajes, cuando se habla en primera persona y cuando se habla en tercera. En general, es destacable la estampa mostrada de la vida que se supone prototípica, que esconde sus secretos y sus fallas, y en general es conformista e insustancial, así como la dura realidad social de las mujeres que emigran en busca de una vida mejor. Son los ojos de Claudio, con su exagerada forma de encarar la vida, los que desvelan lo que de anodina tiene la vida en estas ciudades dormitorios, vendidas como el paradigma de la felicidad y que, a veces, no son más que el aparcadero de vidas frustradas y deseos insatisfechos.

   Y nada más. Un saludo atento del Criticón Lector.

viernes, 6 de mayo de 2022

"EL GATOPARDO" TOMASI DE LAMPEDUSA

     Si entrelazaran sus almas la inteligencia y la sensibilidad sus frutos darían obras como " El gatopardo". Prodigiosa novela, obra maestra sin reticencias, que aúna pureza literaria, altura de miras y un contenido profundo y complejo, "El gatopardo", escrita y editada en los años cincuenta de la pasada centuria y llevada al cine por Visconti en los sesenta, muestra una época de transición. Aborda el cambio de un mundo en decadencia, el de la nobleza, a otro pujante, el de la burguesía que se hará con el poder y los medios. A la vez, este cambio se relaciona con la transformación política durante el proceso de unificación de italiana, en donde, a la vez, se muestra el contexto de guerra entre la expedición de los mil garibaldinos y las tropas borbónicas. 

    Los dos mundos representados que colisionan, pero curiosamente también se unen, son los de la casa de los Salina, con el patriarca Don Fabrizio  como último representante de la nobleza clásica y señorial, y la casa de los Sedara, personificada en este caso por Don Calogero, que muestra su depredación constante como un lobo que asalta a la nobleza bovina, inepta ante los cambios que el final de siglo trae. La unión de las casas se consigue a la antigua usanza, mediante un matrimonio entre el sobrino de D. Fabrizio, el irónico y atractivo Tancredi, y la bellísima y ambiciosa Angélica, hija de D. Calogero. Y es que tal y como dice en su famosa e imperecedera frase Tancredi, "para que todo siga igual, es necesario que todo cambie". 

     La historia que se nos presenta es compleja pues toca sutilísimas cuerdas y llega a los estados más profundos del alma del protagonista principal, el inteligente y orgulloso D. Fabrizio, el último de la estirpe de los gatopardos, fieros y altivos señores de la isla de Sicilia. Se transparenta su mundo interior rico, ambiguo y plenamente consciente de su realidad, la de saberse una especie en extinción, y que acepta con estoica y educada filosofía, aunque también con lúcido escepticismo. Igualmente, es capaz de retratar con maestría y clarividencia su mundo exterior, repartido en diferentes capas (familia, sociedad, paisanaje y paisaje).

     Observamos los lectores una Sicilia viva, real, pero dibujada con tonalidades impresionistas, bella en su salvaje y dejada forma, irrespirable. polvorienta y sofocante en su mediterráneo calor. Dentro del paisaje, destacan los interiores, esos palacios que esconden habitaciones ignotas y deshabitadas, llenos de pompa, de esplendor que, como almendra escondida, el tiempo va socavando.  Observamos el orgullo desaforado de las familias que habitan estas tierras, el secular primitivismo, que quizá muestre la razón de la dificultad del progreso del lugar: ese extraño orgullo que tienen los pueblos de encastillarse en su singularidad. Observamos también la degradación de la familia, salvo en Tancredi, sobrino y favorito del Príncipe, caracterizado por su seducción, su belleza y la sensualidad de la juventud, visto con la nostalgia de quien ya no la tiene.

     El amor está muy presente en el libro en un triángulo amoroso en el que la hija de D. Fabrizio, Concetta, enamorada de Tancredi, sale perdiendo entre otros motivos por su carácter típicamente gatopardesco, altivo y orgulloso. Las escenas de los inicios de la relación amorosa, del noviazgo entre Tancredi y Angélica, remarcan con belleza y penetración esos momentos de deseo e ilusión y anticipan las desilusiones futuras.

     La imagen final del libro, en una última escena y en una época futura, tan significativa, nos retrata un palacio apolillado (qué grande esa imagen de los restos de Bendicó, el perro de D. Fabrizio) como apolillada es la nobleza que la habita, esas tres fantasmas orgullosas y beatas, que tienen tan presentes el mundo perdido, el espejismo del oropel y de los bailes de salón, reliquias, por tanto, de una época pasada.

     Por último, me gustaría resaltar la belleza de la prosa, la sutilidad en las descripciones, el placer que provoca la lectura de este libro, en un estilo que hoy se nos antoja muy difícil de ver por sus maneras, por su armonía discursiva, pese a ser un libro de estructura sencilla. Como dije al principio, recalco mi idea de que estamos ante una obra maestra sin paliativos. Un clásico que seguro no se dejará de leer por más que pase el tiempo, ese tiempo del que este libro nos hace un retrato entre descarnado y nostálgico.

     Y nada más. Saludos del Criticón Lector.

miércoles, 30 de marzo de 2022

"OBRA MAESTRA". JUAN TALLÓN

       "Obra maestra" no es una obra maestra y perdonen el facilón juego de palabras. Pero es una extraordinaria novela, original, finísima, dotada de grandes cualidades tanto formales como de contenido. Por lo pronto, es un libro que mezcla- juega podríamos también decir-  realidad y ficción  y coloca como clave de bóveda temática la desaparición de la obra artística de, ¡agárrense!, alrededor de 38 toneladas realizada por el escultor Richard Serra y cuyo nombre engolado es "Equal-Parabellum Guernica-Bengasi". La institución que tiene el honor de haber perdido semejante mamotreto de obra fue el museo Reina Sofía mientras estaba custodiada por la empresa contratada al efecto Macarrón S.A. Empresa que por falta de pagos de la propia Administración, entiéndase la ironía, se vio obligada a declararse insolvente y desaparecer. 

     Lo que viene a ser un presupuesto entre dramático, esperpéntico y vergonzante se convierte en el leit motiv de una obra que se estructura en un conjunto de declaraciones en donde se analiza la extraña y rocambolesca desaparición y, al mismo tiempo, se hace una aproximación al mundo del arte moderno en general y el de Richard Serra en particular. El perspectivismo resultante en forma de caleidoscopio dota a la obra de complejidad e interés ya que esta polifonía muestra ramificaciones diferenciadas, desde las propias de la investigación policial, en donde no se ahorran especulaciones de todo tipo sobre el destino de la obra, hasta la complicada gestación del libro alrededor de la casi inaccesible burocracia judicial. Entre medias se observan lúcidos comentarios sobre el propio hecho artístico, sobre la escultura e incluso la voz de Richard Serra  nos aclara su propia concepción del arte - un arte en el que la idea es lo preponderante por delante del concepto de belleza - del que no se niega su naturaleza polémica y que, en numerosas ocasiones, carece de un entusiasmo generalizado, cuando no ha sido ampliamente reprobado, como en su famosa obra "Tilted Arc", que fue retirada de su ubicación original en la ciudad de Nueva York, con el consiguiente enfado del autor, que siempre ha entendido sus obras como partes de un contexto determinado necesario.

     Cuestión no baladí es la reflexión sobre la relación copia/original en la que ambas son perfectamente intercambiables en los espacios expuestos. Es la idea y el complejo proceso de creación en sí mismo lo que convierte a las moles de acero, y toda la obra de Serra por extensión, en arte. Lo que nos lleva a esa concepción posmoderna del arte y a una visión casi industrial del mismo.

     Por otro lado, es curioso como lo narrativo, lo que viene a ser el fondo propio de lo que es pura trama, no está en absoluto desarrollado dada la propia estructura fragmentaria de la obra. Y precisamente eso es uno de los logros del libro, que sea capaz de mantener el interés del lector sin apenas argumento.

    En conclusión, me atrevo a decir que estamos ante un gran libro publicado en Anagrama en España. Se trata de un autor a seguir: su originalidad, su estilo preciso e irónico y, sobre todo, su valentía hacen que tenga curiosidad por alguna de sus obras anteriores, como la también editada por Anagrama Rewind, y, cómo no, por sus futuras creaciones.

      Y,  por mi parte, nada más, Un saludo del Criticón Lector.


jueves, 3 de marzo de 2022

"KIM" RUDYARD KIPLING

     Del premio Nobel Rudyard Kipling había leído su poesía y realmente he quedado deslumbrado con este libro de aventuras, de lectura para todos los públicos, que nos cuenta la peripecia vital del joven huérfano Kim. El libro narra el desarrollo,  en cuanto a evolución y crecimiento tiene,  de un niño irlandés que se cría como hindú. Su desparpajo, sus conocimientos de la vida en las calles de la populosa Lahore, hacen que se le llame el amigo de todo el mundo, y ese sobrenombre de algún modo define su forma de estar y pasear por el mundo. Su carácter afable y cercano, no exento de personalidad no lo abandonará en ninguno de sus movimientos. A ello se le unirá una formación inglesa en el colegio más prestigioso de la India, transformando al niño Kim en una personalidad desdoblada, sahib (blanco) e hindú al mismo tiempo.

     Las aventuras de Kim se inician al decidir acompañar a un lama rojo que se encuentra en Lahore y que solicita su ayuda pues está buscando el río que Sidhartta hizo manar con su flecha y acabará por transformarlo de un modo místico. En su compañía se verá envuelto en el juego del espionaje en el que se convertirá, de un modo casual al principio, en una pieza muy valiosa. El acceso a este mundo se lo dará el comerciante afgano de caballos Mahtub, que trabaja para los ingleses como confidente y agente encubierto y conoce a Kim por haberle dado trabajillos sin importancia. Por este camino conocerá a coroneles, a un babú bengalí que reniega de su valentía, pero que hace cosas que no se atrevería casi nadie y a agentes extranjeros por las montañas del Tibet. 

     Pero del libro, que es una verdadera joya, destacaría dos puntos principales. En primer lugar, la relación de Kim con el lama; el huérfano se convierte en el chela (aprendiz) del lama y el amor, la corriente de afecto, y la lealtad que se profesan es de una belleza sin igual. Un afecto transido de pureza como corresponde a las enseñanzas  propias de la filosofía/religiosidad tibetana. Sus diálogos, ora profundos, ora simpáticos o irónicos se nutren de contrarios en los que en ocasiones la personalidad avispada de Kim se contrapone a la inocencia del lama, o en otras la sabiduría del lama se eleva sobre la inexperiencia del joven. En segundo lugar, destaco la increíble simpatía con la que el narrador nos muestra las costumbres y los paisajes indios. Una visión desprejuiciada de lo oriental, nada prepotente, como podría esperarse de un británico de su tiempo.

     En definitiva, nos encontramos ante un libro escrito en 1901 muy vivo, entretenido, profundo, variado, que divierte y enseña, y que maneja los códigos de las emociones de un modo magistral. No solo Kim y el lama están bien desarrollados, sino que en el camino, en la búsqueda, van apareciendo numerosos personajes y todos ellos son complejos, vívidos y destacables. Con lo dicho que estamos planteando, pues simplemente que estamos hablando de una obra maestra en mayúsculas.

     Merece la pena acompañar a Kim en su viaje. No se arrepentirán. Un saludo del Criticón Lector.

     

jueves, 24 de febrero de 2022

"MALDITO KARMA" DAVID SAFIER

     David Safier dio el pelotazo con esta pequeña novela divertida publicada en su país en 2007, que relajadamente y mediante un sentido del humor suave y en algunos momentos con cierta mala baba nos embarca en la aventura vital (aventuras vitales, mejor dicho) de Kim Lage, presentadora de éxito que por azar debe buscar el karma, ese maldito karma del que habla el título. Como digo este libro ha sido un éxito total internacional. Y entendemos que ello se debe a la facilidad con que se nos traslada a las situaciones más hilarantes de una manera natural y con cierto fondo crítico frente a la sociedad en la que vivimos. Esta crítica social es subyacente y en modo alguno la clave de la novela. Es una novela escrita para el buen entretenimiento y para la sonrisa en los labios del lector.

     Pero no se debe dejar de lado esta crítica de la sociedad actual, pues Kim muere y se reencarna en una hormiga (no cuento nada que no esté al principio de la novela) por su egoísmo recalcitrante, por su narcisismo y por los valores que la mueven, fundamentalmente el éxito social más superficial y mediático. Frente a este modo de vivir nos encontramos con la muerte y la subida en la escala animal de reencarnaciones, con aventuras de lo más extraña y situaciones de una comicidad curiosa dada su extrañeza. La búsqueda del karma mediante el mérito adquirido se convierte en el objetivo de la peripecia de Kim. El mérito, como es dictado por la filosofía budista, se consigue mediante las buenas acciones, a poder ser realizadas de modo altruista. Este choque entre la naturaleza egoísta de Kim y su objetivo principal (que ella ni siquiera entiende) es uno de los puntos más logrados de la novela, pues para ser buena no basta con querer serlo sin más, debe haber una evolución y en la novela la vemos.

    Así, la novela se convierte por el azar más increíble, en una fábula moral con tintes surrealistas. Kim pasa por varias vidas, todas ellas divertidas: entre otras una hormiga, un conejillo de indias, un perro y una persona gorda y pobre que ha sufrido un infarto (reencarnación que se revelará como clave en el desenlace de la  historia).

 Los personajes se mueven en dos ámbitos: el familiar ( la familia de Kim compuesta por ella misma, su marido Alex y su hija Lilly, y la madre alcohólica de Kim) y el de los antagonistas que ponen un contrapunto a la relación familiar (Nina y Daniel Kohn), la primera, amiga de Kim enamorada de Alex toda su vida, que aprovecha la muerte de esta para ocupar su sitio y el segundo es el rival de Kim en los medios, donjuán seductor con el que le pone los cuernos a su marido in articulo mortis. Este antagonismo tiene más trascendencia narrativa del que podemos imaginar en lo relativo a la resolución del asunto, pues el fondo subyacente en la historia es la importancia de los lazos familiares, la existencia indiscutible de lo que llamamos media naranja de forma romántica en occidente y la preponderancia del interior de las personas frente a la cáscara exterior que nos recubre. 

     Pero como digo, no nos pongamos estupendos, la novela para quien la quiere leer es sobre todo un pago al entretenimiento, a la frescura narrativa y al humor. Y para ello hay que hablar del para mi personaje más original, con una voz al margen, no en vano sus palabras se exponen en unas notas al pie de página que forman una especie de diario de Casanova. Su visión de lo que ocurre supone una nota de surrealismo y de perspectivismo, pues ante los mismos hechos vemos un doble punto de vista. Y el de Casanova siempre es gracioso y algo gamberro.

    ¡Ah! y que no se olvide, como al final se cuenta una historia de amor, se resuelve en Venecia. ¿Hay mejor sitio para que concluya una novela? Un saludo del Criticón Lector.

jueves, 20 de enero de 2022

"EL SABUESO DE LOS BASKERVILLE". ARTHUR CONAN DOYLE

      Sherlock Holmes es, casi con toda probabilidad, el detective más famoso de la historia de la literatura. Su figura, acompañada de su inseparable compañero de fatigas, el Doctor Watson, ha permanecido presente en los lectores de todas las épocas. Asimismo, ha sido adaptado al cine en numerosísimas ocasiones dada la acentuada fuerza de su carácter y lo entretenido de las intrigas que protagoniza. 

      Nuestro detective fue un personaje exitoso desde sus primeras publicaciones. En esta novela Conan Doyle lo trae de vuelta a la vida tras haber acabado con él, harto ya de sus aventuras y de lo que el autor suponía una novelística de segunda clase. Lo hace de forma retroactiva, es decir, contando una historia previa a su supuesta muerte.

      En esta novela se observa de manera refulgente la tensión entre lo telúrico y misterioso, encarnadas en el perro que da título a la obra, frente a lo científico y lógico representado por nuestro detective. Estamos así ante una novela híbrida, de ambiente gótico, pero acción detectivesca. Sherlock acaba desvelando, en su forma pragmática y concienzuda, incluso viviendo de forma en extremo austera, la realidad de los hechos, el fondo realista y terrenal del crimen investigado, las motivaciones mundanas que lo asisten y las exhibiciones falseadas mediante trucos de ilusionismo y la ayuda de la sugestión popular que engañan tanto al lector como a los personajes. Me pregunto ahora de dónde habrá sacado el creador de Scooby Doo sus argumentos. El contexto que propone la obra es trascendente desde el punto de vista narrativo, pues es en Devonshire, en sus famosos páramos donde se encuentra inmersa la acción. Y en el borde del páramo se sitúa la mansión Baskerville con todos los atributos de casa lúgubre y triste en donde se predispone el crimen. Todo favorece el clima general de misterio, ese halo en donde lo mágico y sobrenatural puede ser posible. Dentro de este contexto antirrealista debemos incluir la historia de la leyenda del perro que persigue generación tras generación a la infortunada pero poderosa casta de los Baskerville. Y en ese entorno, Sherlock encuentra un antagonista de gran inteligencia que se encuentra, según sus propias palabras, en su mismo nivel, y que incluso se atreve a mofarse de él.

    Watson cuenta la historia y, por ello, como narrador protagonista adquiere una gran relevancia en el texto. Su narración, sus informes y su correspondencia con Sherlock es el material que el lector observa y sus comentarios sobre el detective son los que nos presentan tanto su prosopografía como su personalidad. La imagen que transmite es de verdadera admiración, pese a las constantes manías y la soberbia mostrada que a veces se deslizan en el texto. Merece la pena destacar la influencia indiscutible de la pareja cervantina Quijote-Sancho (tan alabada siempre por los ingleses, por cierto) en la conformación del mito de Sherlock, este no sería el mismo sin la presencia constante a la que referir sus conquistas lógico-deductivas del Doctor Watson.

     En conclusión, nos encontramos ante una de las novelas fundamentales que conformaron el mito de Sherlock Holmes, para muchos lectores y críticos, una de las mejores por su ambigüedad argumental y la atmósfera de misterio que nos traslada a los campos remotos de la Inglaterra profunda, cuna de leyendas e historias sobrenaturales.

     Y nada más. Un saludo del Criticón Lector.

     

viernes, 17 de diciembre de 2021

"CERO, CERO, CERO". ROBERTO SAVIANO

     El polémico e influyente autor italiano, Roberto Saviano, da un paso más en su búsqueda del horror y nos muestra una radiografía completa  del universo de la cocaína, la droga perfecta y más adaptable para la época actual, ese mundo líquido e inestable sin basamentos morales fuertes que Bauman (del cual he leído un libro este verano y recomiendo) nos retrata. Se abunda en el negocio y en los perversos mecanismos de funcionamiento de las mafias que dominan el mercado, lo que se ha dado en llamar el narco-capitalismo. Utilizando las técnicas del reportaje periodístico, el autor nos hace un paseo espectral sobre lo más salvaje y lo más sofisticado del mundo oscuro que se esconde tras el consumo de la cocaína en un estilo a veces fluido y otras veces oscuro.

     Empezando con el estallido de la coca, con las mafias colombianas que supieron ver que tenían la gallina de los huevos de oro, con sus inicios hasta crear el gran cártel colombiano en el que la figura mítica de Escobar, supone el punto culminante del poder de los colombianos con su uso potente y cruel de la violencia. Sigue con las mafias mexicanas que al ser el sitio de paso al mayor mercado de consumo se hacen hueco sobre la base de la utilización extrema de la violencia, si los colombianos mataban, los mexicanos incluyen la humillación y la tortura en sus luchas por el dominio y de poseer posiciones preponderantes, en un continuo descabezamiento y resurgir, cual Hidra de Lerna. En los capítulos mexicanos he recordado la serie en letanía de asesinatos de 2666 de Bolaño, esa crueldad tan despojada de humanidad que paraliza al lector, lo  hipnotiza, más que horrorizar. Hace también un paso por las mafias calabresas que han agostado y empequeñecido a las más tradicionales como la napolitana. La Ndrangheta, el árbol que da cobijo a sus miembros, en una estructura perfectamente formada y que en vasos comunicantes hunde sus raíces en la tierra para llegar sus ramificaciones a todos los rincones imaginables. Los mafiosos rusos que utilizan los sistemas de la antigua kgb y se han convertido en influyentes magnates que dominan no solo el mercado de la cocaína, sino otros muchos tanto legales como ilegales. Y, por último, no se puede dejar por alto el papel fundamental que la banca y sus escasos controles en el blanqueo de capitales junto con la permisividad del sistema financiero tienen en todo este entramado para hacer limpio lo que de facto proviene de las cloacas. El recorrido por estas páginas es tan apabullante que más que asustar, abotarga. El trayecto por el mundo infame de la cocaína, tan adrenalítica ella, me deja como lector con el efecto contrario de los opiáceos, anestesiado. De tan duro que es apaga toda esperanza. Empieza indignando, pero la continua muestra de horror acaba aplastando toda forma de turbulencia interior.

     En otro orden de asuntos, da mucha tristeza el autor que traslada una imagen de sí mismo de hombre obsesionado, condenado de por vida y, sobre todo, solo entre los muros que le proporcionan sus escoltas. La aceptación resignada de su posible futura muerte duele. Y, en definitiva, en su elegía final a sí mismo en la que también incluye una oda al poder de la lectura y el conocimiento de las personas de su odisea personal y del mundo pestilente en el que se mueve, ese que se oculta tras la fachada que vemos todos cada día al salir de casa a trabajar, se antoja insuficiente para tanto sacrificio, para tanto coste personal.

     Por último, hecho en falta en el libro el aporte de soluciones, muy escasas y solo al final, que no incluyo para no anticipar al lector este conclusión del autor. Hecho en falta la mención a la prevención, a la educación, no tanto como un resorte de esperanza cuanto como horizonte moral en el que apoyarse. Porque en la cadena del mal, el último eslabón es también, desde mi punto de vista, clave.

     No suelo reseñar libros que no son de ficción como este, pero sus técnicas periodísticas que desembocan al final en un tipo concreto de narración y su valor como arma de conocimiento frente al mal me han llevado a intentar, aunque sea desde este humilde blog, a propagar la palabra del "héroe/mártir" Saviano.

    Un saludo del Criticón Lector.