Segunda parte del afamado libro "Los pilares de la tierra". En este libro tenemos a los descendientes de los protagonistas y los mismos espacios. Se trata de un libro hecho con la misma factura, la historia de varias vidas, fundamentalmente la relación entre Merthin y Caris, inteligentes, decididos, justos y a contracorriente de los enemigos de lo nuevo. En ese sentido, los personajes son muy tópicos, con características bien definidas, y unos se oponen a otros en luchas de poder constantes. Los malos suelen ser muy malos debido a su conservadurismo o brutalidad y los buenos son muy buenos por su visión adelantada a su tiempo.
La historia engancha, prolija en sucesos y haciendo al lector tomar partido constante. Sin embargo, hay un error en el libro que me parece algo chapucero, y es la falta de escrúpulo del autor sobre la mentalidad de la época. El autor juega con la psicología del lector y los malos son malos por el simple hecho de tener la mentalidad de su época. Los buenos ( y perdón por usar una terminología tan simple) lo son porque se acercan más a la mentalidad de nuestra época, de hecho son un trasunto de nuestra mentalidad frente a la medieval. Eso me parece que es jugar con ventaja por parte del autor, simplificar el asunto y, desde luego, mentir descaradamente desde un punto de vista histórico. Y es una novela histórica. En ese sentido, es más de lo sustantivo que de los adjetivo.
Luego está el característico barniz cultural, con sus explicaciones sobre la construcción, sobre los modos de vida y sobre los artilugios propios de la épocas (batanes, telares, molinos...). Y aquí Follet es un maestro porque sabe cómo meter sus explicaciones sin resultar arduo, aunque también es cierto que hay muchos lectores que no soportan estas codas, que tanto dieron que hablar en "Los pilares de la tierra".
Por último, me gustaría hablar sobre el buen manejo de los espacios por parte del autor, el monasterio, la catedral, el campo de batalla e incluso la desolación que la peste deja en los campos y pueblos son lo mejor del libro. En este sentido, me gustaría destacar en un exceso de intertextualidad, la presencia del protagonista en Florencia en el año de 1348, lo que nos lleva irremediablemente a pensar en Bocaccio y su" Decamerón".
He dejado algunos libros sin reseñar en el blog, la lista es intensa, pero destaco "El Anticristo" de F, Nietszche, que me dejó sin respiración por momentos y que cuando quise escribir la reseña no pude porque me di cuenta de que necesitaba un espacio mayor. También "El libro de las horas contadas" de José María Merino, que no me ha impresionado, con algunos momentos de intensidad lírica y con historias pseudoimaginativas que se intercalan a la historia central. Me esperaba más de este autor, pero bien es cierto que es una obra menor en su trayectoria, así que trataré de leer alguna obra de referencia porque es un autor de buenas críticas y consagrado. He seguido con los cuentos de Cortázar que solazan la vida y la hacen más luminosa. Y le he dado un tiempo a la poesía: Juan Ramón, Machado, Muñoz Rojas... Autores canónicos.
Un saludo del Criticón lector.
viernes, 5 de julio de 2013
viernes, 25 de enero de 2013
"THANGATA". ALFONSO GARNICA BERGA
Libro de un autor novel, dedicado a la abogacía, amigo de un compañero de la tertulia "José Antonio Guerrero". Se trata de una historia de aventuras ambientada en Sudáfrica durante la primera guerra mundial. El eje temático se vertebra en torno a las revueltas de la población negra frente a los abusos de la población blanca. Pero no hay que pensar de que se trata de una historia social, pues estas revueltas están vistas como excusa para plasmar un mundo en donde la aventura, la caza y la heroicidad se dan de la mano.
La caza y su mundo es el motivo recurrente al que se aferra el autor. Un mundo que nos lleva al de las películas de mediados de siglo que mitificaban a los habitantes que descubrieron y esquilmaron el África colonial. Algunos momentos logrados de la novela son los que se refieren a los momentos de rececho en la caza, lo que demuestra que el autor es aficionado a la caza y conoce de primera mano estas sensaciones.
El estilo es poco trabajado y se entiende que el libro es un divertimento, una vía de escape a mundos alternativos y exóticos. El argumento mejora conforme avanza el libro, siendo el planteamiento algo aburrido, lo que en una novela de este tipo es un defecto importante.
En todo caso, lo peor del libro es la edición, pues tiene multitud de erratas que demuestran que no debe ser una editorial profesional y que no le hace un favor a autores noveles que quieren publicar a toda costa y no se dan cuenta de la necesidad de buenos correctores para paliar los defectos de escritura y que no te llene el texto de fallos.
La caza y su mundo es el motivo recurrente al que se aferra el autor. Un mundo que nos lleva al de las películas de mediados de siglo que mitificaban a los habitantes que descubrieron y esquilmaron el África colonial. Algunos momentos logrados de la novela son los que se refieren a los momentos de rececho en la caza, lo que demuestra que el autor es aficionado a la caza y conoce de primera mano estas sensaciones.
El estilo es poco trabajado y se entiende que el libro es un divertimento, una vía de escape a mundos alternativos y exóticos. El argumento mejora conforme avanza el libro, siendo el planteamiento algo aburrido, lo que en una novela de este tipo es un defecto importante.
En todo caso, lo peor del libro es la edición, pues tiene multitud de erratas que demuestran que no debe ser una editorial profesional y que no le hace un favor a autores noveles que quieren publicar a toda costa y no se dan cuenta de la necesidad de buenos correctores para paliar los defectos de escritura y que no te llene el texto de fallos.
viernes, 11 de enero de 2013
"LAS PARTÍCULAS ELEMENTALES". MICHEL HOUELLEBECQ
Uno de los novelistas franceses de referencia, polémico y provocador nos transporta a un mundo ambivalente, representado por dos hermanos, Bruno y MIchel. La novela sigue la peripecia vital de cada uno de ellos. Michel y su incapacidad afectiva es un genio de la bioquímica. Sus investigaciones y sus conclusiones son la excusa por la que se escribe la novela en un futuro lejano y de algún modo apocalíptico para la especie humana, tal y como la conocemos hoy. Pero no es esto lo realmente trascendente en la novela, desde mi punto de vista. Lo verdaderamente importante es el paralelismo vital entre los dos hermanos con prioridades distintas. Michel absorbido por la ciencia y su trabajo, incapaz de amar a la mujer que todos desearían amar. Bruno, profesor de literatura obsesionado por el sexo que, finalmente, encuentra a una mujer, Christiane, que es capaz de satisfacerle en todos los sentidos pero a la cual también acaba fallando. En conjunto, conforman un par de personalidades extrañamente patológicas y marginales.
Curiosamente, es el amor el centro de la novela, pese a su ausencia permanente en la misma. De modo claro se muestran las diferencias entre hombres y mujeres, , y su contraste a la hora de manejarse en la vida. En el hombre observamos una mayor crueldad, en la mujer un mayor altruismo. Y es esa realidad la que entre otras realidades hará que Michel tenga la intuición del cambio que se debe operar en la sociedad, una mutación metafísica operada por la ciencia moderna.
Otro de los temas que aparecen de modo transversal en la novela es la importancia del paso del tiempo, del envejecimiento, y la trascendencia que ello tiene en la sociedad occidental que hemos construido en el que impera la estética.
Además, las opiniones vertidas por los personajes sobre cuestiones sociales, el sexo y la vida, principalmente en Bruno, se acercan a la provocación y lo escandaloso. Lo que parece que es una línea que ha seguido en sus obras el autor.
El sexo y la ciencia ocupan numerosas páginas de esta novela extraña, profunda y fría. En mi opinión, la última página desmerece la novela y la aliena, es un epílogo un tanto forzado y no tiene nada que ver con la historia, pero en conjunto me parece una obra que merece mucho ser leída. Eso sí, conviene tener en cuenta que es una obra compleja tanto por su forma ( sobre todo las páginas dedicadas a las investigaciones científicas de Michel ) como por su contenido ( la frialdad de los personajes hace muy difícil para el lector la empatía con ellos ). Por mi parte, volveré a leer a Houellebecq y eso es lo mejor que puedo decir de la novela.
Curiosamente, es el amor el centro de la novela, pese a su ausencia permanente en la misma. De modo claro se muestran las diferencias entre hombres y mujeres, , y su contraste a la hora de manejarse en la vida. En el hombre observamos una mayor crueldad, en la mujer un mayor altruismo. Y es esa realidad la que entre otras realidades hará que Michel tenga la intuición del cambio que se debe operar en la sociedad, una mutación metafísica operada por la ciencia moderna.
Otro de los temas que aparecen de modo transversal en la novela es la importancia del paso del tiempo, del envejecimiento, y la trascendencia que ello tiene en la sociedad occidental que hemos construido en el que impera la estética.
Además, las opiniones vertidas por los personajes sobre cuestiones sociales, el sexo y la vida, principalmente en Bruno, se acercan a la provocación y lo escandaloso. Lo que parece que es una línea que ha seguido en sus obras el autor.
El sexo y la ciencia ocupan numerosas páginas de esta novela extraña, profunda y fría. En mi opinión, la última página desmerece la novela y la aliena, es un epílogo un tanto forzado y no tiene nada que ver con la historia, pero en conjunto me parece una obra que merece mucho ser leída. Eso sí, conviene tener en cuenta que es una obra compleja tanto por su forma ( sobre todo las páginas dedicadas a las investigaciones científicas de Michel ) como por su contenido ( la frialdad de los personajes hace muy difícil para el lector la empatía con ellos ). Por mi parte, volveré a leer a Houellebecq y eso es lo mejor que puedo decir de la novela.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
"EL ORO DEL REY". ARTURO PÉREZ REVERTE
Cuarta novela de la saga del Capitán Alatriste. El autor introduce poco a poco elementos novedosos que cada vez van haciendo a la saga algo más serio desde un punto de vista literario y, sobre todo, lingüístico. Se nota que hace méritos para ser miembro de la Academia. Su documentación es extraordinaria, como siempre. Pero a ello se le une una profusión en términos de germanías de los hablantes marginales de la época que demuestran que Pérez-Reverte no solo quiere con esta novela divertir y entretener. Aunque esta sea su intención principal.
La novela contiene los personajes habituales: los protagonistas Alatriste e Iñigo Balboa (ya iniciado en las artes de la lucha y el combate); los antagonistas Malatesta y la bella y femme fatale Angélica de Alquézar; y los secundarios basados en personajes reales comos son Quevedo y el Conde de Guadalmedina. Alrededor de ellos toda la tropa de ángeles caídos que contextualiza la España salvaje, dura, heroica y sangrienta del siglo XVII.
Desde luego, en la novela tiene una trascendencia especial el marco narrativo, las localizaciones en las que se mueven estos personajes arquetípicos y sencillos y de una eficacia certera como lo son las cuchilladas y los tajos de las espadas que blanden. El barco en el que llegan a España, el mar, Sevilla ( que toma una importancia narrativa en justa relación a la importancia que, como ciudad, tenía en el mundo como Puerta de Indias, con descripciones breves pero gráficas), la cárcel de Sevilla (que tiene un capítulo aparte para ella sola), el río Guadalquivir.
En conclusión, una novela con todas las condiciones para entretener a un público ávido de aventuras, un poco gore, es cierto, y con el habitual soniquete de Pérez-Reverte acerca de la España desagradecida, hosca y cainita, pero heroica y valiente como la que más. Pero su eficacia como lectura de ocio de calidad es indiscutible. Un saludo del Criticón Lector.
La novela contiene los personajes habituales: los protagonistas Alatriste e Iñigo Balboa (ya iniciado en las artes de la lucha y el combate); los antagonistas Malatesta y la bella y femme fatale Angélica de Alquézar; y los secundarios basados en personajes reales comos son Quevedo y el Conde de Guadalmedina. Alrededor de ellos toda la tropa de ángeles caídos que contextualiza la España salvaje, dura, heroica y sangrienta del siglo XVII.
Desde luego, en la novela tiene una trascendencia especial el marco narrativo, las localizaciones en las que se mueven estos personajes arquetípicos y sencillos y de una eficacia certera como lo son las cuchilladas y los tajos de las espadas que blanden. El barco en el que llegan a España, el mar, Sevilla ( que toma una importancia narrativa en justa relación a la importancia que, como ciudad, tenía en el mundo como Puerta de Indias, con descripciones breves pero gráficas), la cárcel de Sevilla (que tiene un capítulo aparte para ella sola), el río Guadalquivir.En conclusión, una novela con todas las condiciones para entretener a un público ávido de aventuras, un poco gore, es cierto, y con el habitual soniquete de Pérez-Reverte acerca de la España desagradecida, hosca y cainita, pero heroica y valiente como la que más. Pero su eficacia como lectura de ocio de calidad es indiscutible. Un saludo del Criticón Lector.
martes, 6 de noviembre de 2012
"LA MANDRÁGORA". NICOLÁS MAQUIAVELO
Comedia teatral del conocido pensador y teórico político que se atiene a las estructuras básicas y protótipicas del subgénero de la comedia de enredo. En este sentido, lo que se cuenta en la obra apenas tiene importancia, todo lo que se plantea está mil veces planteado en el teatro de la época y, posteriormente lo elevarán a sus máximas cotas los autores del Siglo de Oro español con cierta relajación de la moral y las costumbres aceptadas por causas genéricas. Así el leit motiv que planea toda la obra es el engaño. Toda una galería de tipos diversos se ponen de acuerdo para que el enamorado ( si así podemos catalogarlo, pues su único deseo es gozar sexualmente de la esposa) pase una noche con la mujer de un burgués simplón y bobo.
Destaca en la obra la sutil arquitectura dramática del progresivo enredo en el que inevitablemente caerá el marido cornudo, algunos diálogos que lindan con un humor absurdo y los habituales dobles sentidos, juegos de palabras y alusiones al sexo.
En sentido contrario, la obra peca de excesivo maniqueísmo en la presentación de los personajes, que son muy planos, algo lógico dada la intención meramente de entretenimiento de la obra.
En cuanto al contenido de esta pieza teatral destaca el muestrario de iniquidades, así vemos como el provecho carnal es el fin último del personaje principal, Callimaco. Ligurio solo ayuda a este por beneficio privado y por una malsana índole personal. El fraile es el peor visto pues solo está interesado en el beneficio económico, el anticlericalismo de la obra es palmario. La madre por una especie de goce subsidiario. Resulta difícil discernir qué hay de adaptación a los moldes establecidos por el género, con sus pautas y registros propios y qué hay de ideología propia de Maquiavelo. Desde luego, casa muy bien con su famoso tratado político "El Príncipe" el logro de los objetivos por todos los medios y sean estos cuales fueren, morales o no. Pero, si en esta segunda obra vemos al tratadista serio y riguroso, al autor humanista que categoriza y postula principios político-filosóficos que todavía se estudian en las universidades del mundo, en "La Mandrágora" juega con estas ideas y no se percibe la seriedad de la que hablamos.
Destaca en la obra la sutil arquitectura dramática del progresivo enredo en el que inevitablemente caerá el marido cornudo, algunos diálogos que lindan con un humor absurdo y los habituales dobles sentidos, juegos de palabras y alusiones al sexo.
En sentido contrario, la obra peca de excesivo maniqueísmo en la presentación de los personajes, que son muy planos, algo lógico dada la intención meramente de entretenimiento de la obra.
En cuanto al contenido de esta pieza teatral destaca el muestrario de iniquidades, así vemos como el provecho carnal es el fin último del personaje principal, Callimaco. Ligurio solo ayuda a este por beneficio privado y por una malsana índole personal. El fraile es el peor visto pues solo está interesado en el beneficio económico, el anticlericalismo de la obra es palmario. La madre por una especie de goce subsidiario. Resulta difícil discernir qué hay de adaptación a los moldes establecidos por el género, con sus pautas y registros propios y qué hay de ideología propia de Maquiavelo. Desde luego, casa muy bien con su famoso tratado político "El Príncipe" el logro de los objetivos por todos los medios y sean estos cuales fueren, morales o no. Pero, si en esta segunda obra vemos al tratadista serio y riguroso, al autor humanista que categoriza y postula principios político-filosóficos que todavía se estudian en las universidades del mundo, en "La Mandrágora" juega con estas ideas y no se percibe la seriedad de la que hablamos.
martes, 23 de octubre de 2012
"LAS LANZAS COLORADAS". ARTURO USLAR-PIETRI
Esta novela del escritor y comunicador venezolano Arturo Uslar-Pietri tuvo un gran éxito al publicarse y dio relevancia cultural a lo que ya venía siendo el incipiente boom de la narrativa hispanoamericana. Ya el título es significativo, pues será la guerra la gran protagonista de la novela, que será su marco narrativo y resonará, palpitante, a lo largo de las encendidas páginas de la misma.
El autor, con un indudable aliento lírico en su prosa, que nos trae reminiscencias modernistas, sobre todo en sus descripciones, y una polifonía muy bien trabajada con una mezcla de oralidad y lirismo, nos recrea en la novela una guerra de ideales y de sangre absurdamente vertida, de esclavos y señores, de derrotas y más derrotas, de barbarie. El hilo argumental se centra en dos figuras antagónicas, el brutal y primitivo Presentación Campos que se presenta al lector como "una proa de un barco, mulato,del que todos a su paso se apartaban". Con alma de amo, pero capataz al servicio de la otra figura relevante de la novela: Don Fernando. Es este la antítesis de Presentación, débil, irresoluto, de estirpe de borrachos y hombres brutales, de infancia solitaria y amargada, de espíritu vacilante y utópico. Muestra de la forma de ser de Don Fernando podría ser esta cita:
El clímax de la novela lo vemos en la rebelión de Presentación Campos frente a su amo, rebelión atroz en la que éste se lanza violentamente a la guerra, sin ideales, solo por el afán natural de su propia fuerza interior, porque como él mismo se define es un macho, decidiendo en el último momento a qué bando unirse:
Termino mi crítica con unas palabras de reflexión de Don Fernando, hombre que no está hecho para la guerra, y que transmiten un profundo mensaje antibélico:
Un saludo del Criticón Lector.
El autor, con un indudable aliento lírico en su prosa, que nos trae reminiscencias modernistas, sobre todo en sus descripciones, y una polifonía muy bien trabajada con una mezcla de oralidad y lirismo, nos recrea en la novela una guerra de ideales y de sangre absurdamente vertida, de esclavos y señores, de derrotas y más derrotas, de barbarie. El hilo argumental se centra en dos figuras antagónicas, el brutal y primitivo Presentación Campos que se presenta al lector como "una proa de un barco, mulato,del que todos a su paso se apartaban". Con alma de amo, pero capataz al servicio de la otra figura relevante de la novela: Don Fernando. Es este la antítesis de Presentación, débil, irresoluto, de estirpe de borrachos y hombres brutales, de infancia solitaria y amargada, de espíritu vacilante y utópico. Muestra de la forma de ser de Don Fernando podría ser esta cita:
"El pensamiento era como una tentación. Como una provocación a someter la vida a un principio, a una ordenación, a una regla. Al fin, habría de decidirse, y decidirse era prescindir de otras muchas cosas igualmente posibles y deseables. Escoger era renunciar. Más valía estarse echado en tierra sin pensar en nada."Palabras ciertamente premonitorias en los primeros capítulos sobre su final. Alrededor de ambos vemos una novela coral, que muestra las crueldades de la guerra. Vemos al idealista Bernardo y al romántico inglés David, a los que la guerra cercena sin gloria sus grandes sueños. Vemos a los esclavos en su repugnante estado, a los líderes de cada bando de manera tangencial, a las mujeres que sufren de manera bestial los rigores de la barbarie, como Dª Inés, hermana de Don Fernando, y La Carvajala.
El clímax de la novela lo vemos en la rebelión de Presentación Campos frente a su amo, rebelión atroz en la que éste se lanza violentamente a la guerra, sin ideales, solo por el afán natural de su propia fuerza interior, porque como él mismo se define es un macho, decidiendo en el último momento a qué bando unirse:
"...No era un hombre. Era una energía desatada y destructora".Si Presentación medra en su contexto gracias a sus hazañas bélicas y su sentido salvaje y primario de la vida, Don Fernando salva la vida gracias a su miedo en capítulos paralelos. Pero la guerra, insaciable, pone a cada uno en su sitio.
Termino mi crítica con unas palabras de reflexión de Don Fernando, hombre que no está hecho para la guerra, y que transmiten un profundo mensaje antibélico:
"Se daba perfecta cuenta de la cobardía suya al huir ante Boves; pero la vida le resultaba un argumento tan convincente, tan poderoso, que cualquier razón que la apoyara le parecía suficiente y buena".
miércoles, 26 de septiembre de 2012
AGOSTINO. ALBERTO MORAVIA
Obra de lenguaje desgarrado y contada con un estilo directo y poco dado al artificio y el requiebro formal. En este sentido, recuerda al neorrealismo cinematográfico que por los años cuarenta dominaba en Italia. La historia cuenta la peripecia estival de un joven de buena familia (Agostino) que convive con su madre en una casa de playa. De una situación armónica en la que la relación con su madre se caracteriza por el orgullo y la admiración se pasa a una relación morbosa de complejo de Edipo, motivada por el brutal despertar sexual del inocente Agostino al relacionarse con los jóvenes oriundos del pueblo, hijos de pescadores y bestiales en sus formas. Su atracción por este submundo transformará a Agostino en alguien diferente para consigo mismo y en la visión que tiene de su madre. En adelante, su madre es una mujer con todas las connotaciones sexuales que ello conlleva.
La descripción de los tipos sociales bajos es demoledora y descarnada, sus cuerpos contrahechos son el recipiente y símbolos de sus miserias morales. Su salvaje trato entre ellos repugna y, a la vez, atrae a Agostino, que se encuentra en el abismo de reconocer un mundo nuevo brutal y lujurioso. En el centro del grupo y como irradiando un poder oculto se encuentra un adulto: "El Saro". Su depravado comportamiento es una muestra más de la dura visión de las clases sociales bajas en Moravia.
A mi juicio, lo más destacado de esta novelita corta es la sutil manifestación in crescendo de los sentimientos del joven Agostino. La confluencia de los mismos, sus contradicciones y su debilidad:
La descripción de los tipos sociales bajos es demoledora y descarnada, sus cuerpos contrahechos son el recipiente y símbolos de sus miserias morales. Su salvaje trato entre ellos repugna y, a la vez, atrae a Agostino, que se encuentra en el abismo de reconocer un mundo nuevo brutal y lujurioso. En el centro del grupo y como irradiando un poder oculto se encuentra un adulto: "El Saro". Su depravado comportamiento es una muestra más de la dura visión de las clases sociales bajas en Moravia.A mi juicio, lo más destacado de esta novelita corta es la sutil manifestación in crescendo de los sentimientos del joven Agostino. La confluencia de los mismos, sus contradicciones y su debilidad:
"De buena gana se hubiera escondido detrás de aquellas cañas, aunque solo fuera para escapar de las miradas del Saro, agachado e inmóvil, en todo semejante a un enorme batracio habitante del cañaveral, que dirigía hacia él sus ojos entrecerrados. Sólo que, como de costumbre, su repugnancia no superaba la turbia atracción que lo ataba a la cuadrilla; y mezcladas ambas indisolublemente, no podía cuánto placer se escondía en realidad en el fondo de aquella repulsión".La brutal comprensión del mundo circundante hace que Agostino entre de lleno en un mundo de miserias y dificultades, pero su curiosidad de adolescente le lleva por el mal camino como se ejemplifica con su aventura final infructuosa y patética. Un saludo del Criticón lector.
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