lunes, 20 de septiembre de 2021

"EL GUARDIÁN INVISIBLE". DOLORES REDONDO

     Novela publicada en 2013 de extraordinario éxito y que conforma junto con "Legado en los huesos" y "Ofrenda a la tormenta" la trilogía del Baztán, que posteriormente ha sido llevada también con éxito al cine.  Se trata de una obra que tiene como elemento llamativo la mezcla entre la investigación moderna dominada por principios racionales y un ambiente mágico o mítico en el que se desarrolla esa investigación y que sirve de contraste primario. Así, aparecen personajes como el Basajaun, una figura mítica del folclore vasco-navarro que tiene su importancia y que de hecho da nombre a la novela, pues a él se refiere al título.

   Si algo hay que destacar en el libro es la trascendencia, con el tópico habitual de que actúa como un personaje más, del contexto en el que se mueven los protagonistas. El bosque y, sobre todo, la lluvia envuelven al lector en un ambiente abrumador y asfixiante. El frío y la humedad intervienen en la trama constantemente, tanto en los estados de ánimo, como en los propios asesinatos. Porque, como ya han podido adivinar, la novela es un thriller clásico de asesinatos y posterior investigación y resolución de los mismos. Unos asesinatos macabros a adolescentes con la liturgia y pompa propia de una película americana y perpetrados por un (¡cómo no!) asesino en serie. El asesino ataca a jóvenes que pierden su pureza y su inocencia. Así que además de asesino es un tipo de lo más tradicional.

   Por otro lado, en la novela destaca la figura de Amaia Salazar, protagonista indiscutible que lleva la batuta de la investigación y personalidad aglutinadora de los acontecimientos y los demás personajes. Se trata de una joven policía foral de Navarra que debe pelear por el respeto de sus compañeros más veteranos y de técnicas más tradicionales que ha sido formada en Estados Unidos y ha trabajado con perfiles parecidos a los del asesino del Baztán. Pero en la conformación del personaje destaca más que su valía o talla profesional es la mezcla entre la seguridad profesional que emana y los miedos profundos que tiene en su ámbito personal: la posibilidad temida de una futura maternidad y, sobre todo, sus fantasmas personales y familiares a los que debe enfrentarse al acudir al territorio de su infancia. La novela nos va desgranando poco a poco el horror vivido por una niña y cómo la oscuridad es muy a menudo tapada con un tupido velo de indiferencia.

  En conclusión, "El guardián invisible" es una novela que entretiene y consigue de forma amena que se disfrute de un thriller clásico con todos los tópicos del género y todo ello aderezado con una prosa fluida y sin complicaciones. Una novela muy válida para leerla en la playa y pasar un buen rato, si no quieres grandes complejidades narrativas, dorados estilismos o sesudos pensamientos filosóficos. Todo lo contrario que la siguiente novela que reseñaré. 

    Un saludo del Criticón Lector.

martes, 31 de agosto de 2021

"EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTANA Y SE LARGÓ". JONAS JONASSON

     Con este título tan aparatoso apareció este libro de un autor sueco desconocido que fue todo un éxito editorial hace unos años y estuvo entre los libros más vendidos por mucho tiempo en Europa. Se trata de una novela de puro entretenimiento, muy divertida, sin ínfulas algunas y que, no obstante, deja alguna enseñanza de calado flotando en el maremágnum de peripecias contadas. Tras la escapada del viejo Allan Karlsson de la residencia de ancianos en la que se encuentra en la víspera de su centenario, este se encuentra de lleno en un sinfín de aventuras imposibles. El tratamiento de estas aventuras lleno de humor y surrealismo hace que se lean con deleite y el muestrario de personajes, en esa Suecia tan sublimada por los países mediterráneos, a cada cual más estrafalario y muchos de ellos cercanos al mundo del crimen.

   La historia avanza en dos tramas diferenciadas. Por un lado, las peripecias tras la fuga en las que el encuentro con un maletín cargado de dinero y con otros personajes con cualidades peculiares irán formando un grupo que será perseguido por la policía, primero en la búsqueda del viejo y, más tarde, dados los acontecimientos del relato, en su captura. Por otro, la historia personal del abuelo desde su nacimiento e infancia hasta su actualidad. Es esta parte igualmente hiperbólica, desmesurada, surrealista e increíble. En esta parte de la novela se produce el encuentro y, muy a menudo, la confianza con numerosos personajes históricos, generalmente de naturaleza política y que tomaba decisiones de trascendencia internacional. Como ejemplo de estos personajes vemos a Franco, Truman, Mao, Stalin, De Gaulle... El viejo Karlsson tendrá influencia decisiva en numerosos acontecimientos históricos, y, por tanto, en el devenir de la historia. Y en este punto es una referencia casi obligada la extraordinaria película de Zemeckis "Forrest Gump", pues las relaciones son evidentes. Lo bueno de la historia es que a Karlsson no le guía en ningún momento la ideología, el viejo ayuda a unos y a otros por casualidad o, simplemente, porque se lo piden. Y bajo la peripecia y los encuentros con grandes nombres de la historia se esconde el desorden que mueve el mundo, los chanchullos y el sinsentido de la política que se supone de altos vuelos. La novela es así, con este tono de humorada continuo, una crítica a los desmanes de los grandes líderes, a la intransigencia y el absurdo de las motivaciones de las grandes decisiones. Pero, claro, seamos realistas, esto es lo de menos en esta novela. Y es que a veces buscamos lecturas más allá de lo que se nos ofrece.

    Lo verdaderamente decisivo de la novela es algo mucho más sencillo y que, además, se ha tratado en muchas ocasiones en literatura. El libro es un canto a la vida, un homenaje constante a una filosofía entre epicúrea y estoica que este viejo se empeña en mantener. Alejado de toda filosofía, Karlsson es el paradigma perfecto del carpe diem latino. Como debe ser, vaya. Un vitalista empedernido que nos recuerda a todos con  su ejemplo, eh, chicos, aquí estoy con mis cien años buscándome la vida, aprovechándola hasta el final. Y todo para que, con una sonrisa, lo acompañemos y, cómo no, se nos apetezca algún día saltar por la ventana y escapar.

   Y nada más por mi parte. Un saludo del Criticón Lector.

jueves, 12 de agosto de 2021

"EL GIGANTE ENTERRADO". KAZUO ISHIGURO

     El reciente premio por la Academia sueca, Kazuo Ishiguro, escritor japonés pero en lengua inglesa ha dejado grandes obras en su trayectoria literaria. Entre todas ellas quizá la más conocida, gracias a la megafonía que siempre supone el cine, son "Los restos del día", con aquella interpretación mítica de Anthony Hopkins y la más reciente "Nunca me abandones". Se trata de un autor difícil de clasificar por su interés constante en abandonar el encasillamiento y las etiquetas, por tocar géneros diferentes y además de forma poco canónica.

   El caso de "El gigante enterrado" es paradigmático en este sentido, pues no sabemos como lectores si nos encontramos con una novela de fantasía, una novela histórica, una novela épica o legendaria. Aunque sí tenemos claro que el escritor apela a situaciones y temáticas muy actuales, o más bien, constantes. Esta fábula moral, así la voy a llamar, aunque con mis reparos, nos relata el viaje - épico, tierno, amoroso - de dos viejos. La excusa del viaje es la búsqueda del hijo, pero lo cierto es que, y he aquí la clave de la novela, que los dos ancianos se buscan a sí mismos pues el mundo que habitan es un mundo en el que la memoria falla. No son dos ancianos a los que la memoria falla, sino que son dos ancianos que viven en un mundo extraño en el que todos los habitantes tienen problemas de memoria. El porqué de esta falta de memoria colectiva, ya el concepto es en sí mismo tan actual que asusta, se explica al final y sinceramente se puede ver en la clave que se quiera, para mí no es lo verdaderamente importante. Lo trascendente de la novela, como toda buena novela, es el camino. Sus encuentros y los significados varios que le vamos dando a lo que parece una fantasía medieval, mítica o legendaria, con toda la parafernalia artúrica de por medio.

   Por el camino, los viejos, Axl y Beatrice, nombre de resonancias medievales y amorosas por antonomasia, van encontrando personajes que los acompañarán en esa búsqueda implacable de la identidad propia, del doloroso y también catártico reconocimiento de lo que nos conforma. Observamos a dos antagonistas, dos guerreros, uno joven, Wistan, que ayudará a la pareja y otro anciano, Galwain, antiguo caballero artúrico, que también se presta a ayudarlos. Pero ambos esconden oscuros secretos. También un niño extraño y diferente al resto que, de algún modo, es el receptáculo del legado de todos los personajes. Porque la novela es un continuo péndulo entre amor y odio, entre lo antiguo y lo nuevo y, fundamentalmente, una reflexión lírica sobre la importancia de la memoria, pero como aquella puede alimentar rencores y odios. Porque conocer, lo queramos o no, puede desembocar en el rencor y es ahí donde se ve la virtud de la amnesia colectiva. Estamos ante el unamuniano dilema entre el conocimiento doloroso o la ignorancia feliz, pero enmarcado en una narración que es de todo menos especulativa. La especulación es el poso que le queda al lector.

    Me quedo con la relación de amor de estos dos seres entrañables, Axl y Beatrice, y con el inolvidable final. Porque el camino (de la vida, del viaje) puede estar preñado de obstáculos, pero nada hay que el amor no supere. ¿ O no es así?

    Un abrazo de el Criticón Lector 

jueves, 27 de mayo de 2021

"LAS TRIBULACIONES DEL ESTUDIANTE TORLESS". ROBERT MUSIL

     Se trata de la primera novela de un escritor austriaco que suele colocarse junto a grandes nombres de la gran novela de principios y mitad del siglo XX, como Thomas Mann o Robert Walser, en especial por su mastodóntica "El hombre sin atributos". Su primera novela parece que se puede relacionar con la propia biografía del autor, pues este en su adolescencia estuvo internado en una institución militar muy similar en la que se ambienta. En este sentido, podemos considerar "Las tribulaciones del estudiante Torless" como una novela prototípica de iniciación o aprendizaje, en un entorno que se presta a ello por el simbolismo a escala reducida de lo que luego viene a ser el mundo de los mayores, acentuando, cómo no, la crueldad y la violencia tan propia de estas edades y más en entornos cerrados y oscuros.

    Publicada en 1906, la novela se muestra en general muy clásica, pero deja entrever el discurrir de conciencia que años más tarde será el leit motiv de la nueva ola de escritores de vanguardias, influidos por el psicologismo imperante y las enseñanzas de Freud. Esta consciencia viva dimana, por lo general, de los acontecimientos o los hechos que le van ocurriendo al joven protagonista, dotado de una fina inteligencia y cierta sensibilidad. La novela por esta parte me recuerda a Svevo o Proust. El joven Torless cae constantemente en contradicciones, sus reflexiones y sentimientos son oscilantes y tras secuencias en las que parece haber dado con alguna verdad vienen otras que desdicen las afirmaciones anteriores. Lo que, a mi juicio, viene a reflejar la formación en curso del protagonista, su ambivalencia moral y su personalidad apenas forjada. Bien es cierto que conforme va llegando el final de la novela, el narrador perfila lo que será el adulto Torless. En general, podemos considerar que la novela muestra la intensidad de las vivencias en la cabeza del adolescente.

     Se ha querido ver una relación en cuanto al hilo argumental de esta obra con " La ciudad y los perros" de Vargas Llosa. Si, desde luego, el ambiente, el espacio y algunos acontecimientos son parecidos, lo que a mi juicio, está fuera de toda duda es que el tratamiento, la sordidez y el estilo son completamente diferentes. En cuanto al estilo esta obra es de raigambre clásico, de ritmo pausado y discursivo. La novela corta peruana es más moderna, con usos constantes de estilo indirecto libre y monólogos interiores. Me inclino por favorecer la obra de mi admirado Vargas Llosa, si bien leí esta obra hace muchos años y no estaría mal revisitarla al socaire de esta otra gran novela.

     En este libro los temas más atractivos, además de la observación de la formación de un personaje, son los de la violencia y la dominación. Así, el grupo de personajes que conforman la realidad circundante del protagonista son un compendio en reducido de la crueldad y las relaciones de dominio. Los amigos de Torless protagonizarán esta realidad. Reiting, viene a ser el matón del internado, de una violencia primaria e instintiva y, luego, Beineberg, que sermonea a Torless para justificar su violencia al modo del filósofo. En Beineberg se atisban, ya en 1906, los discursos de violencia que dominarán la primera mitad del siglo XX, fascismos y nazismo incluidos. Por otro lado, está la víctima, Bassini, débil y poco inteligente, será utilizado como esclavo sexual para los más depravados deseos de estos dos tiranos, en los que se adivinan inclinaciones sádicas indiscutibles. Torless, será el espectador frío, el observador reflexivo de esta situación, no sin caer en la tentación del homoerotismo. 

    El ambiente de la novela, aunque cerrado, es menos opresivo del que cabía imaginar, Torless a veces sale y pone su mirada en la ciudad, en el exterior. Asimismo, incluso en el interior del recinto, los jóvenes pueden salir de las miradas del resto de sus compañeros y de sus maestros. Las escenas en la casa de la prostituta al principio de la novela son en este apartado claves

    Resulta curioso en el devenir formativo de Torless su interés por las matemáticas y la filosofía, ya que en su acercamiento hay algo de curiosidad inocente. El concepto de los números imaginarios será el motor de esa búsqueda del conocimiento.

   Y nada más. Un saludo del Criticón Lector.

lunes, 10 de mayo de 2021

"CAMPO DE AGRAMANTE". JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD

 Ha fallecido Caballero Bonald, sin lugar a dudas uno de los grandes de la literatura en español, por su extraordinaria calidad, su heterodoxia creativa y su maestría en todos los géneros conocidos. Narrador, ensayista, memorialista y poeta en todos los campos se adivina su estilo magnificente, barroco y cautivador. Sin duda, un texto de Caballero Bonald siempre tiene su marchamo, su aire inconfundible y peculiar. Su biografía está tan cargada en vivencias como el conjunto de su obra en calidad. Para conocer un poco su vida y su obra me remito a estos dos enlaces que, dado su recentísimo fallecimiento, se han publicado en los diarios del grupo Joly:

https://www.huelvainformacion.es/delibros/casa-padre_0_1572443057.html

https://www.huelvainformacion.es/ocio/caballero-bonald-francisco-correal_0_1572443340.html

https://www.huelvainformacion.es/ocio/Celebracion-incertidumbre-muere-caballero-bonald_0_1572443222.html

    Resulta curioso que decidiera leer hace un par de meses esta novela extraña que hoy reseño. La figura pública de Caballero Bonald me ha atraído tanto o más que su obra, de la cual he leído su poesía, su novela más lejana a lo que vendrá a ser su sello particular como escritor, "Dos días de setiembre" - un ejercicio muy de época en la línea de narrativa realista objetivista, con claros tintes sociales - y, por último, este "Campo de Agramante". Destaco su versatilidad, pero sobre todo la portentosa lucidez creativa, sobre todo siendo ya octogenario. La vejez de Caballero es de las más fructíferas en nuestras letras.

     En "Campo de Agramante" observamos las andanzas de un personaje peculiarísimo, que debido a un problema auditivo de naturaleza casi fantástica, tiene lo que viene a denominarse por algún personaje prolepsis auditiva, es decir, que escucha antes de que ocurran los ruidos a su alrededor. Este poder tiene consecuencias en el relato, que adquiere resonancias míticas y, cómo no, estrafalarias, además de afectar a la personalidad hiperestésica y autoanalítica del personaje. El relato y el personaje convocan a la confusión, a la paranoia y, sobre todo, al desconcierto de un lector que ve cómo se le cuentasn cosas con normalidad que son de lo más anormales. Una vida anodina que pasa a ser extraordinaria por efecto de una discordancia sensitiva. La novela pasa por cierto surrealismo narrativo y la realidad ofrecida es antirrealista. En este sentido el discurrir de la conciencia del personaje tiene tanta importancia como lo que ocurre en el exterior. Digamos que se nos presentan dos espacios, ambos de una trascendencia pareja, el mental del protagonista y el exterior, focalizado en Sanlúcar de Barrameda y sus alrededores, con la sempiterna Doñana como paisaje mítico recreado por el autor.

    En su divagar el protagonista se encuentra con un abigarrado conjunto de personajes, la mayoría extraños y algo esperpénticos y se producen escenas muy potentes que quedan grabadas en el imaginario del lector, se me ocurren por ejemplo, la escena brutal de la caza del jabalí, el encuentro con la curandera, o el trío sexual con sus dos amigas.

   La narración es un conjunto de anotaciones realizado por el mismo protagonista en el que da cuenta de sus vivencias y, sobre todo, de sus anomalías perceptivas con las consecuencias que estas conllevan. Esas anotaciones, escritas un poco con intención aclaratoria e incluso terapéutica, afectan claramente al tempo narrativo que es un tanto caótico y desordenado y que abunda en, cómo no, prolepsis narrativas y excursos digresivos. También se observa la importancia que el protagonista da a los sueños, con lo que se agudiza o se completa la sensación de que lo narrado es un maremágnum y en el que la realidad vivida tiene su explicación en clave onírica. En este sentido, a medida que el relato avanza se puede ver en el personaje algo que lo complejiza aún más, y es un latente complejo de Edipo, un sentimiento erótico hacia la madre y que implica una cierta dependencia hacia esta. El personaje no deja de ser un adulto que no ha madurado.

    Como lector, la mayor gratificación que me ha producido el libro es la vívida imagen de los topos presentados, Sanlúcar y su entorno son conformadas en algunos momentos mediante maravillosas postales descriptivas y el deambular por las calles de Sanlúcar, el arribo constante a las bodegas tan sanluqueñas y tan insertas en la vida de sus habitantes, la presencia del Guadalquívir y de Bajo guía se reconocen, se respiran, se viven.

     Y nada más. Un saludo del Criticón Lector, y descanse en paz tan excelso escritor.

miércoles, 7 de abril de 2021

"CRÓNICAS DE LAS ARENAS". JUAN VILLA

      Juan Villa es un autor poco conocido, pero dotado de una notable calidad literaria. Aquí nos realiza la crónica del nacimiento y  la decadencia de un poblado en las inmediaciones de Doñana, El Majadal, creado en torno a lo que se vino a llamar el Patrimonio Forestal, plantación de eucaliptos un tanto desquiciada bajo el amparo del régimen autárquico surgido tras la guerra civil. Este Patrimonio es la consolidación del sueño megalómano de Eduardo Zamacola, ingeniero forestal, que está embebido de los principios grandilocuentes del régimen.  

    La novela está basada en situaciones reales y en ella se muestran toda una galería de personajes de la época, muy logrados, como un cura extraperlista pragmático y vividor, un exfalangista defraudado con el devenir del régimen, un anarquista huido, y todo un conjunto abigarrado de harapientos con hambre que se abren paso a la vida. Entre todos los personajes emergen las figuras de Octavio Zamacola, un ultracatólico que vive en el exceso mental y en una visión providencialista de la existencia, una especie de Quijote degradado, y su ahijado, seminarista  desclasado que mantiene la historia y en quien converge el material humano en una búsqueda casi detectivesca del cura perdido, dicho sea en el doble sentido de la palabra. En este sentido, en los pasajes contados por Jeremías, que así se llama, vemos un punto de experiencia iniciática, de ojos inocentes que cuentan una historia sórdida, pero también épica. Como en toda historia, el envés esperpéntico también está presente.

La novela está escrita con mucho esmero, con un estilo depurado, con bellos pasajes e imágenes plásticas. Y es la técnica narrativa una de las características que sobresalen en la misma, pues hay una deliberada intención de experimentación literaria, con usos constantes de primera y tercera persona, con el uso de la fórmula epistolar, del informe, del diario, del monólogo interior (extraño y curioso es el del tío mudo del joven seminarista) y otros modos de discurso.

    Es una pena que la novela se cierre con cierta premura, quizá ante la abundancia de personajes y modos discursivos  echamos de menos saber más del personaje principal que cuenta la historia del que quedan trazos impresionistas y es acabado con la misma fría indiferencia que los demás personajes. Como lector, unas páginas más dedicadas a este me parecerían un justo fin a quien tan bien nos lo ha hecho pasar.

martes, 8 de diciembre de 2020

LA VIDA IMAGINARIA. MARA TORRES

     La periodista Mara Torres quedó finalista del premio Planeta en 2012 con esta novela. La verdad es que este premio, el más importante desde el punto de vista económico en el ámbito hispánico, lleva algunos años galardonando a autores más bien planos, contadores de historias de escasa repercusión más allá del mero entretenimiento y, en muchos casos, vendiendo rostros más que buenas novelas. Tradicionalmente, se ha dicho que el libro bueno es el finalista, no podemos decir esto de esta novela. Nos parece una novelita sin altura de miras, facilona, de escasísimo interés lector.

     La novela viene a ser una especie de diario en el que se reflejan las cuitas y problemas existenciales ( de orden amoroso) de Nata, personaje protagónico del texto. Los problemas amorosos son repetitivos, la vida imaginaria de Nata  (sus sueñecitos insulsos, sus conversaciones con el novio huido y ausente) es de una intrascendencia definitiva. En general, este es el problema principal de la obra, su intrascendencia, su levedad; al terminar la novela has pasado por una vida que te ha dejado frío, que, como lector, no te ha aportado nada. 

     La obra está dividida en tres partes. En la primera es la ausencia de Beto la dominante, los efectos demoledores de un abandono inesperado en la persona de Nata y el deseo de la vuelta al paraíso de pareja, que luego, a lo largo del desarrollo del texto, vamos viendo que no era tal. La segunda y la tercera abre campo a la esperanza en la persona de Mauro, con el que empieza una nueva historia. Entre medias nos encontramos a sus amigas de las que no puedo decir nada salvo que están ahí para acompañar a Nata, son irrelevantes como personajes.

    El lenguaje utilizado es conversacional, pretendidamente cercano, fresco y coloquial, pero da la sensación de que lo escribe una principiante. Es plano, falto de ideas y de proyección literaria. 

     En resumen, un buen libro para leer en la playa en veranito y que no te importe que se te mojen las hojas o se te llenen de arena. De lectura fácil y que se olvida nada más leerlo. Un saludo atento, el Criticón Lector.