jueves, 4 de julio de 2019

"NADIE QUE ME ACOMPAÑE". NADINE GORDIMER

      Novela que relata la historia de dos matrimonios, principalmente desde la perspectiva de una de las mujeres, Vera Stark, en la Sudáfrica del cambio. Uno de los matrimonios es blanco y otro negro, ambos de posición social acomodada, aunque, como es lógico, de procedencia diferente. Los matrimonios son los formados por Vera y Ben, y Dydimus y Sibongile. 

      Vera Stark es abogada de una Fundación que lucha por los derechos de los negros con relación al reparto  de las tierras de las que tradicionalmente fueron desposeídos. Da cobertura legal y ayuda a asentamientos ilegales que por la vía de los hechos ocupan las tierras. Su influencia con el paso del tiempo es cada vez mayor, llegando a ser protagonista activa de la transformación del sistema político sudafricano al formar  parte de la comisión constituyente. En el que lo que se denomina justicia, visto desde una perspectiva más compleja, no deja de ser un traspaso de poder de los blancos a los negros.

     Pero la novela tiene cierto afán totalizador y no se queda en la compleja realidad histórica o social de la República de Sudáfrica, la novela desgrana las vidas de los personajes, sus vidas interiores y las complejas relaciones humanas entre el conjunto de personajes que la pueblan. Vera es el centro de las mismas. Así, la evolución a lo largo del tiempo, con sutiles analepsis narrativas,de su matrimonio con Ben. Del que al principio se nos dice que tenía una inocencia real. Ben es una artista frustrado, muy guapo, que sacrifica sus necesidades a costa de su amor por Vera. En conjunto, la visión que refleja el libro de esta relación es la falta de concordancia entre la independencia de Vera (en todos los sentidos) y la dependencia emocional de Ben, que irá minando el matrimonio. Su relación con Ben, que es en realidad segundo marido, se ve alterada desde el mismo comienzo, en el que una infidelidad con su anterior marido tendrá repercusiones a lo largo de todas sus vidas.

     Pero  la novela, que transmite la feroz independencia de Vera, muestra también, pese al amor que existe en el matrimonio, las relaciones extramatrimoniales de Vera con un austriaco (que encierra en sí mismo un trágico pasado como niño experimental de Hitler, con lo que eso conlleva en la Sudáfrica de los ochenta) más joven con el que se cita en un piso y que tiene principalmente naturaleza sexual. Quizá más importante son las relaciones con Rapulana, líder de una comunidad negra, en este caso de índole diferente a la sexual y muy difícil de etiquetar. Las conversaciones con Rapulana son profundas, complejas, respetuosas y sugerentes y abarcan, principalmente, temas de su contexto político. Vera le llega a decir a Rapulana en una de sus conversaciones: "Así que nos encontramos en una especie de proceso histórico invertido El futuro consiste en deshacer el pasado" . De su relación se dice, por ejemplo: " Siguieron un rato sentados en un silencio inadvertido, más próximos en su discrepancia de lo que podían estarlo con otros en la coincidencia" . Y, en definitiva, con Rapulana Vera toma conciencia de que su peripecia vital es una intensa búsqueda de su propio yo, alejada de dependencias, pero no de lealtades.

    Otra de sus relaciones trascendentes, en este caso laboral, es con Oupa, uno de sus ayudantes con los que le une una fuerte vinculación. Oupa es también un nexo de unión, distorsionador, con Sibongile (Sally) y Dydimus (Didi), pues a lo largo de la novela este tendrá una relación amorosa con la hija de estos. Oupa se verá envuelto en una situación personal trágica que muestra, de soslayo, el problema de la inseguridad de la nación.

     El matrimonio de Sally y Didi es el de unos luchadores del movimiento antisegregación que han estado exiliados y represaliados. Didi ha sido en el exilio quien tomó los riesgos y estuvo en primera fila, pero a su vuelta será Sally quien sea la cabeza visible y la votada por la Asamblea del cambio. Las repercusiones en el matrimonio que esta decisión tiene se dejan ver en el libro. El encumbramiento de ella frente a la defenestración del otro está sutilmente manejado por la autora.. En el hecho de ser postergado Dydimus influyen actuaciones oscuras de este con relación a búsquedas de información y posibles torturas. También es trascendente la influencia que tiene en sus vidas el verse en una lista negra Sibongile, listas de objetivos de los afrikaners que no quieren el cambio.

    En conjunto, se trata de una obra de estilo complejo, de naturaleza reflexiva y que requiere una lectura atenta para aprehender todo el conjunto de posibles significaciones. Una obra de miras anchas. Y nada más. Un saludo del Criticón Lector.



      

miércoles, 19 de junio de 2019

"SEÑORA DE ROJO SOBRE FONDO GRIS". MIGUEL DELIBES

     Largo monólogo de un padre dirigido a su hija en el que se desgrana la relación que el mismo narrador ha mantenido con su mujer fallecida. Escrito en un tono íntimo, hay un esfuerzo por no caer en la sensiblería y una vocación elogiosa hacia la persona amada, con una buena traslación de los sentimientos y de la dependencia emocional y cotidiana que el narrador mantenía con esta. La sensación constante es que se produce una pérdida del centro gravitacional de la vida del personaje.

     El estilo y el manejo de la lengua es el siempre trabajado de Miguel Delibes, con sus periodos sintácticos largos, su léxico amplio y su aire cervantino en el decir de las cosas, en este caso despojado de todo humor dada la seriedad del tema.

     En el conjunto del texto nos queda el retrato complejo de una mujer, la señora de rojo a la que hace mención el título. Una mujer que destacaba por su capacidad para captar la belleza, que vibraba con la belleza y con una sensibilidad especial. De ella se dice la siguiente frase: "su presencia aligeraba la pesadumbre de vivir". Pero además de su faceta sensible, se nos muestra a una persona con capacidad para la administración y la organización. El marido-narrador es un pintor de éxito que solo se dedica a su obra. Así, llega a decir: "La nuestra era una empresa de dos, uno producía y el otro administraba" o "declinaba la apariencia de autoridad, pero sabía ejercerla" o incluso, el más profundo "... llegaba a la conclusión de que la actividad creadora es imposible si alguien no te empuja por detrás, no te lleva de la mano".

     Por otro lado, la obra es un buen documento para observar desde el plano literario dos asuntos concretos: el contexto histórico social y las relaciones en el mundillo artístico. En lo referente al entorno social en el que se mueven se cuenta cómo en el momento en el que se producen los hechos narrados la hija y el yerno están en la cárcel por ser miembros del Partido Comunista en las postrimerías del franquismo, cuando este partido todavía era ilegal. El ir y venir en la búsqueda de contactos en la muy comprensible búsqueda de ayuda ante el miedo a las posibles torturas o la muestra de personajes históricos como Marcelino Camacho y su defensa de la autonomía sindical son buenos ejemplos de ese contexto. Por otro lado, el mundo del arte también aparece de forma sutil, la importancia de la fama, el trabajo que cuesta mantenerla, y, sobre todo, las relaciones con otros artistas, así por ejemplo, el viejo García Elvira, pintor mayor y muy célebre que vuelve de Francia, es el que hace el retrato de la señora de rojo sobre fondo gris que el protagonista envidiará siempre. El narrador llega a decir del cuadro:  "Entonces sí, entonces sentí celos del cuadro, de no haberlo sabido pintar yo, de que fuese "otro" quien la hubiese captado en todo su esplendor".

    En conjunto, la imagen de desolación final, con la descripción cada vez más gráfica de los efectos físicos provocados por el cáncer, en un personaje tan preocupado por su aspecto, por la belleza en general, hiere al lector y deja un vacío en el narrador, que en sus reflexiones finales pone la felicidad mutua en las sobremesas compartidas, en las miradas sin proyecto, en ese día a día cotidiano que va entretejiendo las vidas de los matrimonios. Tiene que ser un mazazo como la muerte el que hace que se vea con claridad que esas pequeñas cosas son el soporte de la existencia.

    Y nada más que comentar, un saludo atento del Criticón Lector.

lunes, 20 de mayo de 2019

"TODO ES SILENCIO". MANUEL RIVAS

     Leo mi primera novela de Manuel Rivas y me quedo con ganas de leer más obras suyas. Su prosa, permanentemente aderezada con usos poéticos y metafóricos, me alcanza en ese punto extraño que viene a ser el punto ge de la sensibilidad emocional. Me agrada eso que comúnmente llamamos estilo del autor. 

    La novela "Todo es silencio" cuenta la historia de tres amigos de la infancia a los que un hecho trágico separa, un triángulo de personajes que desde el principio se ve que tiene connotaciones amorosas. El hecho trágico es la muerte del padre del protagonista principal, un hombre que se ha mantenido íntegro en un contexto de corrupción y tráfico de drogas. Brinco y Fins son los chicos de la historia, en sus personalidades ya se atisba su destino, el primero, arisco y líder; el segundo, reposado y más sabio. La chica es Leda, apodada de manera poética Nove lúas, de naturaleza salvaje y un carácter indomable, ya en los inicios es presentada así, en un conflicto con Brinco: " Le gustaba pelear con ella... Cada vez que la ve vuelve a sentir su jadeo. La furia insurgente de su cuerpo. el loco latir del corazón inyectando una ardor de néon en los ojos". Como niños, viven en constante relación con la costa y el mar, a la espera de lo que la corriente les manda. En una relación en la que el mar, es proveedor, pero también ominosa amenaza. Son observadores asombrados e inocentes del mundo que los rodea. Tras una elipsis narrativa bastante lograda vemos a los mismos personajes ya maduros, Fins, como niño huérfano tuvo que irse del lugar, al volver lo hace como policía, se ha metido a feo como los traficantes dicen, y los otros dos son parte importante del organigrama de la droga. Brinco incluso es un mito local por su arrojo en el pilotaje de las lanchas. Y a lo largo de la novela va cogiendo galones. El conflicto está servido.

     Pero la historia se engrandece con la presencia del personaje del capo, Mariscal, es aquí donde reside principalmente el valor de la novela desde la perspectiva de los personajes, es el personaje verdaderamente logrado. Sus intervenciones, su pronunciada personalidad irónica, burlona, extravagante e intimidatoria llena los pasajes en los que él está. Destaca su astucia y las perlas constantes de sabiduría que va dejando en nuestros oídos. Es un personaje carismático, que al principio es contrapuesto a Lucho Malpica, el padre de Fins, siendo uno el paradigma de la corrupción y el éxito y el otro de la rectitud y el fracaso. La sabiduría del Mariscal se observa en sus enseñanzas, regalos envenenados de moral corrupta: " Si eres pobre mucho tiempo... acabas cagando blanco como las gaviotas", "La boca no es para hablar. Es para callar", "Mientras se trabaja, no se gana dinero". Una sabiduría sentenciosa, proverbial y ladina. Su pasado desconocido, su vestir impoluto y de blanco y su forma de entablar las relaciones le dan ese aura de malo de película de atractivo indiscutible.

    Galicia, como espacio narrativo es también un foco fundamental del libro, podría decirse que es casi un personaje más, por su importancia como factor de transformación en los demás personajes. Se transmite la belleza del paisaje, sus formas escarpadas, pero también sus problemas sociales, la presencia estructural del dinero de la droga, la influencia corruptora del mismo, que está entremetido en todas las capas de la sociedad, incluso en aquellas que más deberían combatirla como la iglesia, la policía o la política. El relato es una muestra del poder devastador del dinero de la droga en los años ochenta en Galicia. Y lógicamente se nos vienen a la cabeza, personajes reales de la sociedad gallega, como Fariñas u otros capos conocidos.

     El texto es un ejercicio de buen gusto narrativo, un texto poético, plagado de lenguaje elusivo, que está, en mi opinión, realizado para lectores avisados y que puede hacer por momentos algo oscura la lectura. En la novela se calla mucho más de lo que se habla, y eso es, a mi juicio, un acierto del autor ya que se intensifica la relación de la forma con el contenido. Entiendo que no se puede aludir a este mundo tan lleno de secretos, tan cerrado, sin utilizar un lenguaje en ocasiones algo elíptico, sin silencios significativos. Desde el punto de vista narrativo, la historia es sencilla, algo básica, e incluso predecible. No es na trama de enorme interés, incluso diría yo que es defectuosa, con un desarrollo de la acción poco claro y con un final sorpresivo y muy precipitado en un último capítulo chocante.

     Y nada más. Un saludo del Criticón Lector.

     

lunes, 29 de abril de 2019

"ENTREMESES". MIGUEL DE CERVANTES

     Los ocho entremeses nuevos tienen un valor incalculable en el curso de la historia de la literatura en español. Su naturaleza pionera y sus incuestionables valores estéticos nos lo sitúan como una de las cimas literarias del Siglo de Oro español. Los ocho entremeses, se enmarcan dentro de un subgénero con unas características bastante definidas, sus escasas dimensiones, planteado en un solo acto, su naturaleza cómica y, en general, la sátira de las costumbres.
    Los ocho entremeses son los siguientes: 
    - "Entremés del Juez de los divorcios" en el que se presentan en sucesión en uno tras otro una serie de matrimonios ante un juez con diversos problemas de convivencia matrimonial. Así, vemos el típico problema, tan visto desde la Edad Media, del matrimonio entre viejos y jovencitas, en el que el humor se observa en la descripción del viejo y su decrepitud por parte de la joven casada. También un soldado y Guiomar, que tilda de simple y leño al hombre. O un cirujano y Minjaca, al que se le achaca su bajeza como cirujano. O por último un ganapán que está casado con una antigua prostituta que solo le mete en pendencias. Es un entremés muy dinámico y divertido, con el que me quedo con las palabras del Procurador finales, "Que todo el mundo ponga demandas de divorcios, que al cabo, los más se quedan como estaban, y nosotros habemos gozado del fruto de sus pendencias y necedades", con ese pragmatismo económico del pescador que pesca en río revuelto.
    - "Entremés del Rufián viudo llamado Trampagos" en el que con desvergüenza un grupo de mujeres se postula a acompañante de Trampagos justo tras la muerte de su mujer y ocupar su puesto. Lo gracioso del texto es el tono desenfadado y vital con el que las mujeres se disputan al hombre y cómo este no tiene ningún problema en elegir al final del entremés a una de ellas.
     - "Entremés de la elección de los Alcaldes de Daganzo" en donde se hace patente la degradación moral de la clase rectora de las zonas de interior, un retrato tragicómico de la España rural y sus principales valores vitales: la limpieza de sangre y el ser cristiano viejo, aderezado todo con conocimientos exclusivos sobre el campo o el más extraño punto a favor de ser buen bebedor.
     -"Entremés de la guarda cuidadosa". En este entremés se produce una disputa entre un sacristán de baja condición y un soldado por los amores de una criada. Una disputa con una gran tradición en la literatura medieval española, que en la obra cervantina adquiere una nueva dimensión pues a los habituales argumentos en las respectivas defensas se une la cuestión económica, que es decisiva en la elección de la mujer, con lo que se visibiliza con claridad la influencia más que poderosa del caballero don dinero.
    - "Entremés del vizcaíno fingido", en el que se muestra un enredo que tiene a un falso vizcaíno como factor de engaño a una joven que se ve seducida por la posibilidad de conseguir un beneficio económico fácil. Es por tanto la teatralización de un timo, acción muy común en este tipo de obras un solo acto.
      -"Entremés del Retablo de las maravillas" probablemente el más famoso y considerado por la crítica especializada más logrado. En él también asistimos a un engaño producido por unos embaucadores con mucha imaginación y que pone de relieve lo obtuso de las clases dirigentes y lo cerril de las gentes que acuden a ver el retablo de las maravillas. Este entremés me recuerda mucho al cuento del Rey desnudo, en el que los protagonistas hacen ver a los demás lo que no hay por medio de la palabra.
    - "Entremés de la Cueva de Salamanca", también de honda tradición literaria, la cueva donde imparte clase el mismo diablo. La liviandad con que se trata aquí el tema de las infidelidades, la alegre desfachatez de las protagonistas femeninas, Leonarda y Cristina, que muestran un deseo de gozar y un hedonismo picantón de lo más divertido hacen de este entremés uno de los más completos. La astucia de un estudiante que es acogido por las mujeres salva a estas de ser descubiertas en sus amores licenciosos con un sacristán y un barbero. La descacharrante hilaridad con que se muestra la hipocresía de las mujeres al despedirse del marido y su cambio al cerrar la puerta e irse consiguen la principal misión de una obra de este tipo que es amenizar y divertir al público asistente a la representación.
      -"Entremés del viejo celoso", es este un clásico de nuestra literatura también, el de la crítica de los matrimonios de diferentes edades, viejos y jóvenes casados por convenio. Y, por supuesto, se produce el conflicto entre la joven deseosa de disfrutar y del viejo condenado a una vida de achaques y celos. Aquí la figura de la vecina alcahueta sirve para facilitar el engaño al marido que tiene bajo siete llaves a la mujer.

     En conjunto, son unas obras muy divertidas, en las que se consigue el fin principal de este tipo de representaciones, que es divertir. Lo hace con recursos que, si bien no son muy refinados, son efectivos y efectistas. Por otro lado, me gustaría destacar la modernidad de Cervantes con relación a la figura de la mujer. Las mujeres en Cervantes son deshinibidas, desenvueltas, con un indiscutible deseo de gozar de la vida y de desatarse de su condición de personajes accesorios o serviles. Cervantes en este sentido es un autor que puede ser considerado defensor de la figura de la mujer y y un hito principal en la literatura de valores feministas. Y nada más, un saludo de El Criticón Lector. 

martes, 23 de abril de 2019

"LA PAPISA JUANA. UN ESTUDIO SOBRE LA EDAD MEDIA" EMMANUEL ROIDIS

  Sobre la Papisa Juana se ha escrito mucho, no se sabe si la historia es real o mítica, surgida con la tradición para debilitar a la Iglesia. Lo cierto es que cierto o imaginario es un relato que, por sus ramificaciones morbosas y extravagantes,  ha calado fuertemente en el imaginario de los amantes de la conspiración y el misterio. Roidis, autor griego del siglo XIX, hace una aproximación al personaje muy particular.

    De entrada hay que decir que la prosa de Roidis es difícil, por la abundancia de datos, por la erudición mostrada y las constantes referencias bibliográficas o fuentes de las que proceden las diferentes anécdotas que el autor refiere a la supuesta Papisa. La lectura del texto, debido a tal abundancia es farragosa. La historia es la muestra de la niñez, y el crecimiento de la joven,  de cómo sus aptitudes para el aprendizaje la llevan por los caminos  y en ellos sorprende al auditorio con sus conocimientos de los diferentes textos religiosos y de cómo el amor terrenal, una vez muerto su padre, un fraile inglés, la lleva a un monasterio de monjes. Una vez descubiertos, acaban en Grecia. De allí pasa a Roma donde utiliza su inteligencia para acabar siendo nombrada Papa. En este sentido, podemos hacer una lectura feminista del texto, pues nos demuestra cómo una mujer desafía el orden establecido con inteligencia y sabiduría, también con ardides y una osadía ya ambición digna de un héroe arquetípico.

     Si bien la lectura es farragosa, que no densa, la obra tiene otro componente, más relacionado con el tono que con el estilo, que la hace entretenida y digna de lectura. El rasgo al que me refiero es su humor irreverente (hasta el punto de que el autor fue excomulgado por la iglesia de su tiempo ), o por decirlo de otra manera, su alto contenido satírico que deriva en una crítica a la Iglesia de la Alta Edad Media, periodo oscuro donde los haya, pero que, cómo no podía ser de otra forma, se puede vincular a la Iglesia y a las personas e instituciones coetáneos del autor, con especial referencia a Administración y políticos del momento. La mala baba de Roidis está conectada a su enorme ingenio invectivo, principalmente de usos y costumbres, aunque también de tipos humanos.

    En definitiva, es una obra muy curiosa, diferente, de una prosa por momentos complicada por lo farragosa, pero de un enorme interés humano y escrita con un tono licencioso y ameno, que deja en numerosas ocasiones en el lector la sonrisa socarrona de quien está de espectador de una mente inquieta, juguetona, audaz y, sobre todas las cosas, gamberra. Un saludo del Criticón Lector.
      

lunes, 1 de abril de 2019

"LA CONCIENCIA DE ZENO". ITALO SVEVO

     Escritor tardío de principios de siglo, Svevo es para mí todo un descubrimiento. Conocía de oídas su famosa obra, pero no esperaba disfrutar tanto de ella. Novela psicologista como el propio nombre nos puede hacer pensar, la novela es el fluir de la conciencia de un personaje extraordinario en su complejidad, simpático y odioso a partes iguales. Novela influida por el psicoanálisis y por Joyce, sin que observemos en la obra la experimentación técnica del autor dublinés.

      Destaca el humor sutil, irónico del personaje, sus salidas de tono, sus ocurrencias y, sobre todas las cosas, su personalidad ambigua y mentirosa. El personaje cae sistemáticamente en contradicciones de las que un lector avisado ( la novela está construida para lectores expertos ) debe deducir la inconsistencia argumental del personaje. Pero entre tanto, Zeno nos brinda una cantidad de extraordinarios pensamientos que no podemos más que admirarlo. 

     Zeno es un perezoso de mente inteligente que tiene mucho tiempo para pensar en sí mismo, pues le llevan los negocios y le llevan su casa. Es querido por su familia, pero nadie confía realmente en sus capacidades, salvo su cuñado y amigo Guido con el que tiene una relación de competitividad clara, pues se casa con la hermana de su mujer, con la que quiso matrimonio en un primer momento. Zeno también es un neurótico de libro, obsesionado con su cuerpo ( un enfermo imaginario ) y dejar de fumar, su vida corre paralela a miles de últimos cigarrillos.

     El grueso del libro se nutre de sus difíciles relaciones de naturaleza amorosa. Su búsqueda de protección con la familia de su suegro, al que admira, y que tiene cuatro hijas, le lleva a enamorarse de la más bella de todas, Ada, pero esta le da calabazas. El modo en que se declara a la menos agraciada de las hijas es una de las secuencias literarias más tragicómicas que he leído. Sus relaciones maritales, cargadas de un sentimiento constante de culpa y, cómo no en Zeno, de una fácil justificación y redención personal están marcadas por su infidelidad con una jovencita necesitada de ayuda.

     En definitiva, es un relato de naturaleza confesional, pero la vuelta de tuerca es que, como toda confesión de la intimidad, es una narración poco fiable, ambigua y parcial. El personaje es capaz de deslizar sus defectos, incluso sus pensamientos más abyectos, pero en contrapartida, su capacidad para justificarse y perdonarse es extraordinaria. Está ligado al psicoanálisis pero el  personaje se ríe descaradamente del método.  Sobre todo al final de la novela en la que se alumbra un nuevo Zeno, más maduro y más consciente de su verdadero yo. 

     Es, por tanto, una joya literaria, bastante conocida pero intuyo que poco leída, escrita con gran inteligencia y en el que el lector se asoma a la conciencia de un individuo, Zeno, que ocupa ya en mi imaginario de personajes completos y redondos un lugar capital. Un saludo atento, El Criticón Lector.

viernes, 15 de marzo de 2019

"HOY, JÚPITER". LUIS LANDERO

    Luis Landero es para mí un escritor de referencia. Si siguen este blog ya conocerán mi predilección por el autor extremeño. Su estilo trabajado, de raigambre cervantina, su prosa sutil, de búsqueda constante de vericuetos y hallazgos expresivos y, sobre todo, su personal mundo exteriorizado en motivos literarios muy reconocibles siempre me llegan como el encuentro al otro lado del libro de una personalidad afín. Al leer al Landero, de algún modo, es como si me leyera a mí mismo pero, claro, en mejorado.

     En esta obra, Landero da una vuelta de tuerca a sus personales temáticas: las relaciones familiares (sobre todo paterno-filiales), las fantasías desbordantes que fagocitan la propia realidad de los personajes, la sensación de fracaso vital, lo infructuoso del camino... todo ello regado con ese humor tan característico suyo, tan ligado a la historia de la literatura española, con Cervantes como faro del mismo. Profundidad de miras y humor son las dos claves de la obra de Landero. Se le puede alegar que sus historias son, en ocasiones, poco creíbles, que sus personajes son demasiado histriónicos y exagerados, pero desde mi punto de vista, lo hace tan bien, que una vez se entra en el juego de su creación ya  no puedes salir.

    En este libro se nos cuenta la historia de dos personajes muy diferentes que acaban uniendo sus caminos. Uno dominado por una obsesión (Dámaso), el otro por la ensoñación (Tomás). La novela, sin duda, es una ampliación del mayor éxito de Landero, Juegos de la edad tardía, ampliación no por lo que tiene de argumento, que es diferente, sino por lo que tiene de universo personal del autor, con sus patrones y desbordadas inquietudes. Si Dámaso es un niño rural y apegado a la tierra que acaba deambulando como viajante de comercio por la árida Castilla, Tomás es un niño desde muy pronto uncido con la obsesión literaria y la erudicción que acaba de profesor de enseñanzas medias (por cierto, alucinante el comentario de texto de la escena del drama de Chejov). Dámaso vivirá bajo el signo del odio a su cuñado, Tomás vivirá en torno al amor y los ensueños literarios que desmerecen su verdadera realidad.

     La novela tiene una construcción perfecta en la que cada capítulo se centra en uno de los personajes y nos van contando su biografía y pensamientos hasta que se encuentran y las historias de cada uno se solapan. Un final metaliterario  muestra lo estudiado de la arquitectura del texto y es el colofón ideal a una obra que se nos muestra perfecta en su estructura.

     En definitiva, un libro muy recomendable, como todos los de este autor, en el que te aseguras una lectura amena, pero, a la vez, con la exigencia propia de la gran literatura. Un saludo atento, del Criticón Lector.