jueves, 23 de agosto de 2012

SELECCIÓN DE CUENTOS DE LEOPOLDO ALAS, "CLARÍN"

"¡Adiós, Cordera!"
     Cuento de encendido lirismo y extraordinario uso de la lengua, con abundantes dialectalismos asturianos, que demuestran el amor de "Clarín" por  su tierra. El  relato  muestra de forma dramática y tono  sentimental mediante fuertes contrastes la injusticia que se produce contra los desheredados, los  pobres de los campos. Las oposiciones se centran en la vida rural frente a la vida urbana (lejana y avasalladora), lo foráneo frente a lo de la tierra,  el progreso, simbolizado en el ferrocarril, frente a la naturaleza.

     "Cordera" es  la vaca que permite la subsistencia de una familia  huérfana de madre, y el narrador, apelando a la simbología religiosa del cordero de dios que se sacrifica, nos enseña cómo la familia se ve desposeída de sus miembros, primero de la vaca y luego, en poético paralelismo que nos descubre la verdadera esencia del cuento, de Pinín, uno de los gemelos protagonistas que tiene que ir a la guerra, como antes al matadero la "Cordera", que alimenta, trozo de carne, la avaricia ajena y externa.

"La Ronca"
     Cuento que trata de la cuestión  estética en las figuras de una humilde actriz de reparto y su adorado crítico teatral. La decisión de este de optar por la fría sinceridad crítica y al dios del arte puro conlleva el sacrificio de la relación entre ambos y, principalmente, la de "la Ronca". Cuento que explica de manera narrativa el concepto que tenía el autor sobre la crítica literaria a la que tanto se dedicó. El crítico no debe casarse con nadie salvo con el ideal estético.

"La conversión de Chiripa"
     Con una mirada tierna y llena de sentido del humor, el narrador nos ofrece la imagen de un humilde paria social, ignorante de todo, salvo de que toda persona, sea como sea, necesita de afecto y sentirse parte de un grupo. En este sentido, la aparición de la teoría de la alternancia del propio Chiripa es todo un descubrimiento por su hondura filosófica. Alternancia es en el pobre idioma de Chiripa (a veces las palabras son como globos de aire, que tras un fino tejido esconde una profundidad de significados que hace que la palabra vuele) convivencia y respeto, "la entrada libre a todas partes". Necesaria lectura.

"El dúo de la tos"
     Y  llegamos a lo que, a mi parecer, puede ser una de las cumbres del cuento español. ¡Qué artilugio de perfección técnica y hondura expresiva! Cuento de un lirismo sobrecogedor, de una angustiosa ternura, que muestra la relación, sí,  la relación, entre un hombre y una mujer tísicos que escuchan sus respectivas toses desde habitaciones diferentes en un hotelucho, que es casi un cementerio. La soledad y la incomunicación de la que parten pasa a convertirse en un nudo de comunicación erótico de sublime sensibilidad. Obra maestra  por su carga emocional, su trágica simbología, la tos como reloj de la  muerte; la relación de las estrellas, la relación de las toses como las almas del purgatorio...
    El cuento, además, tiene una concepción de la mujer, como en otros muchos de "Clarín", claramente favorecedor frente al hombre. Aquella es más desprendida y sacrificada, más pura que este, que peca de cierto egoísmo en su necesidad  de afecto.

"Dos sabios"
     "Clarín" satiriza en clave de sainete el carácter irritable y misántropo de dos sabios que mantienen una relación de competencia en un balneario. Se caricaturiza a los personajes y está cargado de humor.

"El entierro de la sardina"
     Cuento simbólico en el que triunfa el egoísmo frente al amor, el hastío frente a la tristeza. Volvemos a ver una figura femenina vista desde un prisma mucho más positivo. Cuento en el que se ofrece una muestra del tiempo cargada de connotaciones negativas y dolorosas.

     Un saludo de el Criticón lector. Lo  próximo tres  cuentos que hemos leído y comentado en la tertulia  José Antonio Guerrero.

viernes, 3 de agosto de 2012

EL TIEMPO ENTRE COSTURAS. MARÍA DUEÑAS

     Se trata de una novela superventas de una autora hasta ahora desconocida. La historia tiene muchos clichés y abusa de lo sentimental. Observamos algo sorprendidos el devenir vital de esta costurera sencilla que acaba convirtiéndose en una espía al servicio de su majestad británica. El relato cuenta con todos los ingredientes para el éxito de ventas, prosa sencilla, algo folletinesca, sobre todo en la muestra de los sentimientos de la protagonista; traiciones amorosas que producen gran sufrimiento, amores irrealizables hasta el final; mujer que se hace a sí misma, triunfando en un mundo difícil; espionaje internacional; exotismo marroquí con su pátina de nostalgia del protectorado  perdido, mezcla de personajes reales (Franco, Serrano Suñer, Beigbeder...) con imaginarios. Pero el conjunto de la novela solo deja la sensación de  una lectura llena de tópicos literarios y prosa demasiado dirigida a lectoras ávidas de aventuras por la abundancia de lugares comunes. Como muestra del estilo rosa del  libro colacamos esta cita:
"...Apenas mencionaba lo que antes le enloquecía y nunca se cansaba de nombrar: el lustre de mi piel,  mis  caderas de diosa, la seda de mi pelo. Apenas dedicaba piropos a la gracia de mi risa, a la frescura de mi juventud. Casi nunca se reía ya con lo que antes llamaba mi bendita inocencia, y yo notaba cómo cada vez generaba en él menos interés, menos complicidad, menos ternura."
     En su haber, podemos destacar el estudio de la época y del ambiente del Protectorado de Marruecos, muy creíble y se nota muy documentado. No en vano, la autora procede del campo universitario e investigador, como al final se encarga de recordarnos.

jueves, 12 de julio de 2012

"CUATRO CORAZONES CON FRENO Y MARCHA ATRÁS". ENRIQUE JARDIEL PONCELA

     Este clásico del teatro de humor español es de una modernidad que asusta. No solo el tema: la búsqueda de la eterna juventud a través de la ciencia, la inmortalidad. Principalmente es el lenguaje y la sutil ironía con que los personajes de contestan unos a otros. El autor parodia los conceptos de amor eterno, del tesoro de la juventud, de la familia y demás verdades inoculadas en el imaginario colectivo.

     Los mismos personajes en momentos, circunstancias y lugares diferentes se comportan de modo absolutamente distinto, afianzando la idea de que el tiempo todo lo puede y resulta inútil luchar contra él, aunque se inventen armas para detenerlo.

     A destacar, la presencia de los americanos en el segundo acto, su inclusión es hilarante y cómo no lo que pretenden es money, money, money.

     El siguiente una lectura de éxito y típicamente veraniega, "El tiempo entre costuras".

"SÁBADO". IAN MCEWAN

     "Sábado" es una novela compleja, que ocupa la vida de Henry Perowne , un experto neurocirujano, a lo largo de un solo día. La acción del libro, como podemos imaginar, es escasa. Se van desgranando las actividades más o menos rutinarias del médico hasta que en un momento dado ocurre algo inesperado, que zarandea la existencia de nuestro protagonista y su familia, una familia feliz y conservadora inglesa.

     La complejidad de la novela con la que inicio mi reseña se debe al estilo con el que está escrito, con traducción de Jaime Zulaika, un estilo con un periodo sintáctico largo y  una meticulosidad en la descripción de los detalles bastante cansina, pues el autor se ha documentado con esmero sobre operaciones de neurocirojía y apabulla con primorosa delectación al lector con operaciones repletas de tecnicismos a cráneo abierto. El grueso de la novela son sus reflexiones y sus recuerdos al hilo de la actualidad cercana, una actualidad que está marcada por las referencias a la guerra de Irak, a las mentiras de los gobiernos occidentales, al miedo a la pérdida instantánea de todo por los ataques terroristas. Así, el narrador configura una historia en la que los recuerdos privados del personaje principal se alternan con la secuencia de los acontecimientos públicos que ocurrieron en  Londres en un sábado 15 de febrero de 2003.

     En los recuerdos y en sus rutinas se nos muestra la galería de personajes que rodean al principal: su mujer, con la que mantiene una  relación estable y de la que está enamorado; sus hijos, con su halo intelectual y burgués, uno es músico de blues ( otra forma de mostrar el autor un punto de exceso de conocimiento)  y la otra poetisa; su madre senil; su suegro, poeta reconocido y alcohólico. Y junto a ellos los hilos que los unen y el devenir del tiempo que está presente como un soplo invisible en cada uno de esos hilos. El recuerdo como soporte del tiempo. El recuerdo y la reflexión uncidos en el mismo yugo  de la materia narrativa.

     La reflexión no escamotea las polémicas del momento, la conciencia del personaje alude a los miedos de un occidental post 11-S sin tapujos, muestra sus prejuicios, sus ideas conservadoras, en ese sentido no se esconde la ideología conservadora, sin estridencias ni concepciones radicales, dentro del buen juicio que se le supone a un neurocirujano culto y respetuoso.

     De la novela destaco, además, dos aspectos que se tocan tangencialmente, pero que considero imprescindibles por que dan una idea de cómo núcleos temáticos secundarios son los que conforman el corpus ideológico y axiológico de una obra. Me refiero al gusto sibarita por mostrarnos un cosmos musical elitista y sugerente( por cierto, algunos pasajes relacionados con la música son lo más logrado del libro, evocadores y envolventes) y a la muestra de un mundo dominado por la adicción al trabajo, al estímulo que produce el trabajo bien hecho, la dedicación plena y segura a una profesión magnífica. En conjunto, nos muestran los valores y las ideas de un liberalismo liviano y poco agresivo.

    Por último, y sin realizar  spoiler tan temidos por los lectores, deja un grato sabor el matizado humanismo compasivo que plasma el desenlace de la novela. Un saludo de el Criticón lector.

    

    

viernes, 1 de junio de 2012

"EL PRISIONERO DEL CIELO". CARLOS RUIZ ZAFÓN

     La obra de Ruiz Zafón es el estandarte del fenómeno best sellers. Libros ideados para vender lo máximo posible con tramas al gusto de un lector habituado al cine y lo audiovisual. En esta obra vuelve a los personajes de "La sombra del viento" y conserva el humor algo delirante e hiperbólico de esta. Si "La sombra del viento" fue un homenaje válido y entretenido a las novelas góticas y folletinescas del XIX y "El juego del ángel" un mamotreto pesado y soporífero que no te llevaba a ningún lado, esta obra se acerca por momentos a la primera, sobre todo por el humor verbenero de Fermín Romero de Torres y sus insólitas respuestas para todo. Por lo demás, la historia trata un misterio que habrá que resolver y juega con los demonios ocultos del protagonista de la obra a la que debe su actual fortuna el autor, el joven librero Sempere, en la que muy a menudo sobran palabras, frases y párrafos.

     Lo que ocurre es que Ruiz Zafón no es un autor muy dado a la simplicidad expresiva. Le gusta enmarcar sus capítulos en un ambiente crepuscular, de descripciones muy literarias, pero, creemos sin  la pericia de los autores a los cuales a veces homenajea. Por otro lado, Carlos Ruiz Zafón debe estar bastante harto a las críticas a su estilo henchido y farándulero haciéndonoslo ver en el personaje de Daniel Martín (autor entretenido, del gusto del público y represaliado) frente al malo de este libro, jerifalte del primer regimen franquista y, por tanto, abominable represor que, cómo no, tiene veleidades artísticas.

     El libro nos resuelve algunas claves de los libros anteriores y termina con un misterio sin acabar que será el próximo fenómeno de ventas de su editorial. En fin, se trata al lector como mero consumidor de burguer libros, creados en serie. Es una pena porque su primer libro sí respetaba al lector, incluso los excesos de la prosa del autor eran justificables, pues el género lo pedía. Tuvo grandes logros, como la invención del cementerio de los libros olvidados y la muestra de esa Barcelona espectral, que el lector de sus obras busca  en sus secuelas de manera infructuosa, pues solo ve una caricatura de ella.

     En fin, al menos está Fermín Romero de Torres, que con su peculiar facha y palabrería nos hace pasar un buen rato y, al contrario que en la infausta "El juego del angel" la trama avanza algo y tiene algo de interés, aunque por momentos peca de incoherencia. Saludos del Criticón Lector. La próxima probablemente será "Sábado" de Ian McEwan. 

    

domingo, 20 de mayo de 2012

"LOS PLACERES PROHIBIDOS". LUIS CERNUDA

     Normalmente, leo poemas sueltos y no poemarios, pero me vino a las manos un librito de Luis Cernuda, uno de mis poetas de cabecera, y no pude resistir leerlo con la atención que el poeta que me ha dado tan extraordinarios momentos se merecía."Los Placeres Prohibidos" es dentro de su obra "La Realidad y el Deseo" uno de los más conocidos. Encontramos aquí algunos de sus poemas más conocidos como No decía palabras o Si el hombre pudiera decir o el aún más famoso Te quiero.

     Cernuda en esta obra es más cernudiano que nunca. Me explico. En este poemario el poeta muestra todo el conjunto de cualidades y atributos que desde escolares nos han enseñado de él. Su cercanía con el surrealismo, ese surrealismo de baja intensidad, que nos colma los poemas con imágenes oníricas y visionarias, a las que guía un sentido no especialmente complejo de vislumbrar. Se nos ofrece Cernuda también embriagado de hiperestesia, anegado de ese exceso de sensibilidad que siempre ha sido una de las características que más ha atraído del poeta. Y, por supuesto, la sensualidad vista desde un prisma de lo prohibido, como el mismo título indica. Una sensualidad repleta de  esbeltos adolescentes y cuerpos juveniles que en el imaginario del poeta son la imagen principal de la Belleza. Pero, sobre todas las cosas se muestra al gran poeta del amor maldito e imposible, al gran poeta del amor henchido de deseo frustrado como muestran estos trágicos versos:

     "...Tú nada sabes de ello,
      Tú estás allá, cruel como el día,
      El día, esa luz que abraza estrechamente un triste muro,
      Un muro, ¿no comprendes?,
      Un muro frente al cual estoy solo".

     Es este conjunto de poemas además en el que el poeta proyecta su rebeldía ante las convenciones morales de la época que cercenan su ansia de posesión de la belleza y le impiden su plena satisfacción y es aquí donde entra a escena otra de los consabidos tópicos sobre la obra y la vida de Cernuda, la influencia que tuvo su homosexualidad en su obra, pues es aquí  donde con más claridad nos la muestra. Pero siempre me pareció injusto que de Cernuda lo primero que se estudiara fuera su condición sexual, desde la primera vez que lo leí en mis años juveniles, porque su maestría, su exquisita sensibilidad, su hondura lírica y  su vagaje literario con un crecimiento sostenido a lo largo de toda su vida convierten a este poeta en cima de toda nuestra literatura y si no me creen abran un libro suyo y vean. Recomiendo a los jóvenes: No decía palabras,  Si el hombre pudiera decir y Te quiero. Para los que son un poquito maduros Veía sentado. Un saludo y la próxima entrada la reservo para uno de los autores más leídos del mundo hispanoparlante, Carlos Ruiz Zafón. El Criticón Lector.


lunes, 7 de mayo de 2012

"EL JUGADOR". F. DOSTOIEVSKI

     Dostoievski es uno de los grandes, eso es por todos conocido. Esta obra es una prueba clara de ello. El autor ruso consigue diseccionar el alma de un jugador y lo hace enseñándonos el proceso de transformación psicológica, como hacen los buenos autores realistas. El juego y su adicción se van convirtiendo en la fuerza de la novela como si estuviéramos ante una metástasis que todo lo va devorando, principalmente el alma y la voluntad de las pobres marionetas en que se van convirtiendo los personajes, fundamentalmente Alexei, el personaje principal que cuenta la historia en primera persona, logrando con ello que el lector conozca de primera mano el poder destructivo de la ludopatía.


     Parece ser que Dostoivski conocía por propia experiencia el vicio del juego y su poder devastador sobre las voluntades, de hecho perdió su fortuna en Centroeuropa, como el protagonista de  la novela. Lo cierto es que vemos el proceso de degradación del personaje (y a todos los que lo rodean) con cierto sentimiento de comprensión porque lo que el autor consigue es dotar de humanidad al mismo. Vemos a un hombre dominado por las pasiones, primero por el afán de conquista a una mujer en apariencia inaccesible para un pobre tutor, por la diferencia económica y social entre ambos. Aquí vemos esa constante en la obra de Dostoievski, el desprecio por un sistema que endiosa el dinero, como vemos en estas citas.

"¿Por qué necesito dinero, pregunta usted? ¿Cómo que por qué? El dinero es todo" .
"Claro que hay un motivo- dije -, pero temo no saber cómo explicarlo. Sólo que con el dinero seré para usted otro hombre, y no un esclavo".
     Con el paso de los capítulos el joven protagonista va perdiendo su voluntad en favor del juego pretiriendo a la bella Polina hasta llegar a mostrarnos esas páginas finales en las que se muestra la agitación interior de un personaje que lucha con todas sus fuerzas para salir del hoyo y trata de autoconvencerse de que es posible, pero el lector, con la mirada compasiva que Dostoievski nos ha hecho tener, sabe que está atrapado en la maraña de los números de la ruleta.

"...¿Qué soy yo ahora? Un cero a la izquierda. ¿Qué puedo ser mañana? Mañana puedo resucitar de entre los muertos. Y empeza a vivir de nuevo. Aún puedo, mientras viva, rescatar al hombre que va dentro de mí"
     Vemos así cómo el dinero hace la hombría y el protagonista se puede contar de nuevo entre los hombres dependiendo del signo que el azar distribuya. Pero Alexei es plenamente consciente de este hundimiento en las aguas estancadas del juego:

" Vivo, ni que decir tiene, en perpetua zozobra; juego cantidades muy pequeñas y estoy a la espera de algo, hago cálculos, paso días enteros junto a la mesa de juego observándolo, hasta lo veo en sueños; y de todo est deduzco que voy como insensibilizándome, como hundiéndome..."
     Otro de los aspectos a tener en cuenta de la novela es el relacionado con el estudio de las idiosincracias nacionales con un especial énfasis en el análisis de la forma de ser y actuar rusa y la crítica, casi podríamos decir feroz, a la francesa.

     En definitiva, Dostoievski como la crítica especializada propone con insistencia es un gran pintor de almas, y esta obra destaca en este sentido, almas casi siempre atormentadas y torturadas por fuerzas que les sobrepasan y que componen personajes de gran calado trágico. Una pequeña obra maestra. Saludos del Criticón lector.